viernes, 4 de julio de 2014

EL GRUPO CULTURAL "AURA" Y LA DECADA DE LOS OCHENTA EN CHIHUAHUA: INQUIETUDES LITERARIAS Y CAMBIOS SOCIALES Y CULTURALES

EL GRUPO CULTURAL AURA Y LA DÉCADA DE LOS OCHENTA EN CHIHUAHUA: INQUIETUDES LITERARIAS Y CAMBIOS SOCIALES Y CULTURALES

ÓSCAR ROBLES

        Nueve estudiantes de la entonces Escuela de Filosofía y Letras de la UACH forman el Grupo Cultural Aura a principios de la década de los ochenta, bajo la idea de escribir textos literarios y de difundir la cultura en la ciudad de Chihuahua. Su concepto general es unir la alta cultura (arte y literatura) y la cultura popular (cine, música y espectáculos), como expresiones importantes de la cultura mexicana de dicha década. Dentro de sus actividades culturales, se cuentan la publicación de textos de diversos géneros literarios y de diferentes disciplinas humanísticas en los periódicos de la ciudad, en los semanarios locales y en revistas literarias independientes; presentaciones y conferencias en escuelas e instituciones privadas; montaje de obras teatrales; cobertura de encuentros de escritores, obras de teatros y museos y galerías de arte; y, en particular, un exitoso homenaje literario-musical al famoso compositor guanajuatense José Alfredo Jiménez en 1983, con un lleno total en el Paraninfo de la Universidad Autonoma de Chihuahua [UACH], entre otras actividades. En particular, este homenaje conjuga la cultura popular y la cultura literaria.
Ante todo, dichos estudiantes intentan revitalizar la cultura de Chihuahua, frente al recalcitrante centralismo cultural ejercido por la Ciudad de México durante varias décadas. Asimismo, los miembros de ese grupo conviven creativamente con otros grupos culturales y literarios de la ciudad que publican textos y dibujos en la secciones Cosecha del Heraldo de Chihuahua y Tragaluz del extinto diario Novedades de Chihuahua y en las revistas Palabras sin arrugas y Azar de la ciudad de Chihuahua, especialmente.
         Los miembros de Aura (aura) son estudiantes de la carrera de Letras Españolas y pertenecen a diversas generaciones. Estos alumnos son Ramón Carrera (empleado de banco y escritor), Héctor Contreras (escritor y maestro), Jesús Chávez (editor, escritor, maestro y periodista), Víctor Díaz (escritor y maestro), José Pedro Gaytán (escritor, maestro y pintor), Raúl Gómez (actor, director teatral, editor, escritor y periodista), Luis Hernández (actor, escritor y maestro), Óscar Robles (editor, escritor, maestro y periodista) y Ceferino Reyes (escritor y maestro). Para precisar el papel cultural de estos estudiantes de literatura en la sociedad, es importante exponer brevemente cómo es el contexto social, político, cultural y editorial de la ciudad de Chihuahua, durante la trascendente década de los ochenta.

1.  CULTURA POPULAR Y LITERATURA EN MÉXICO Y EN HISPANOAMÉRICA

En general, la convergencia de la alta cultura y de la cultura popular es un fenómeno nacional que ocurre principalmente en la Ciudad de México, desde la década de los setenta y en la década de los ochenta y se observa, particularmente, en las publicaciones culturales de la capital del país, tales como las revistas Siempre! y Proceso y como los importantes suplementos Sábado del periódico Unomásuno y La Jornada Cultural del diario La Jornada, entre otras más. En ese tiempo, esta novedosa idea cultural converge en los textos de los escritores mexicanos Carlos Monsiváis, José Joaquín Blanco, Sergio González Rodríguez y otros más. En especial, las crónicas de Monsiváis incorporan la cultura popular en Amor perdido (1977), para mencionar solamente un título quintaesencial de la década de los setenta. En este libro se incluyen, por ejemplo, textos sobre los compositores Agustín Lara y José Alfredo Jiménez. 
  Se producen en ese tiempo, además, novelas y poemarios en México e Hispanoamérica con elementos de la cultura popular, de los medios de comunicación masiva y, en general, de la prominente cultura de masas que se desarrolla en la segunda mitad del siglo XX. Este rasgo cultural es propio de algunos de los escritores del PostBoom, tales como el mexicano Gustavo Sainz, la puertorriqueña Rosario Ferré y el argentino Manuel Puig. Por ejemplo, Puig trata el impacto del cine en la sociedad de Buenos Aires en su novela La traición de Rita Hayworth (1968). Por otro lado, la Antipoesía y la Poesía Conversacional adquieren gran resonancia en Hispanoamérica y en México e integran giros coloquiales, prosaísmos y numerosas referencias a la cultura popular o cultura de masas, entre otros aspectos. Algunos de estos poemas célebres son, precisamente, los antipoemas del chileno Nicanor Parra y “Oración por Marilyn Monroe” del nicaragüense Ernesto Cardenal. Incluso, algunos escritores del prestigioso Boom latinoamericano exploran en sus novelas de los setenta historias propias de la cultura de masas. Por ejemplo, La Tía Julia y el Escribidor (1977) del peruano Mario Vargas Llosa aborda la historia de un famoso y creativo escritor de radionovelas residente de Lima y Crónica de una muerte anunciada (1981) del colombiano Gabriel García Márquez explora un asunto de la nota roja, pero convirtiéndolo en ficción. En este contexto cultural, emergen estos jóvenes estudiantes de Letras Españolas de la UACH y crean el Grupo Cultural Aura.

2.  VITALISMO, CREATIVIDAD Y DEMOCRACIA

Durante la década de los ochenta, se vive un tiempo de gran movimiento político, cultural y social en la ciudad de Chihuahua. A nivel político, el Partido Acción Nacional (PAN) gana las siete alcaldías más importantes del Estado de Chihuahua en 1983 y los ciudadanos se manifiestan en las calles y plazas contra los supuestos fraudes en las elecciones para diputados federales de 1985 y en la disputada elección para gobernador de 1986. En esta última elección, se enfrentan el priista Fernando Baeza y el panista Francisco Barrio y hay diversas manifestaciones en contra del fraude electoral por parte de la sociedad, las autoridades eclesiásticas y diversos políticos de izquierda y de derecha de Chihuahua. En especial, la huelga del político panista Luis H. Álvarez en la Plaza de Armas es inspiradora para muchos ciudadanos de ese tiempo. Este movimiento democrático tiene un gran impacto en la capital del país y genera algunas reacciones en artículos decisivos y fundamentales escritos por el destacado historiador Enrique Krauze y por el famoso poeta Octavio Paz, para apoyar este movimiento. Estos artículos aparecen en la famosa revista Vuelta, la cual es dirigida por el propio Paz a finales del siglo XX.
En 1985 también surge el Movimiento Estudiantil de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH). Este movimiento causa la destitución del entonces rector Reyes Humberto de las Casas e, incluso, del mismo gobernador Óscar Ornelas (1980-1986), justo un año antes de terminar su mandato, y es sustituido posteriormente por Saúl González Herrera. Estos estudiantes paralizan el centro histórico de la ciudad varias veces, toman camiones urbanos y se apoderan del edificio de la rectoría de dicha universidad, como formas de presión para exigir la renuncia del rector.
Paralelo a los movimientos democráticos electorales y universitarios, ocurren diversos hechos que comienzan a configurar una nueva ciudad norteña, con avances positivos en materia laboral. Comandados por el abogado de izquierda Jaime García Chávez, los obreros del Sindicato de Aceros de Chihuahua se rebelan contra la explotación laboral y se desnudan frente al Palacio de Gobierno para protestar contra las injusticias de las autoridades patronales y gubernamentales, haciendo eco de las manifestaciones y desnudos públicos de los valientes mineros del estado de Hidalgo.
Asimismo, ocurren diversos hechos violentos y criminales que marcan la configuración de un espacio urbano más complejo y conflictivo para la capital del Estado más grande de México. Aparecen los primeros secuestros y los primeros cadáveres de mujeres en diversas ciudades del Estado, tales como Chihuahua y Ciudad Juárez. Asimismo, se dan una serie de enfrentamientos entre el gobierno municipal y los colonos residentes de la Colonia Villa en las inmediaciones de la Huerta Legarreta, situada en una colonia proletaria del norte de la ciudad. Los ciudadanos y las autoridades policiacas descubren los primeros cadáveres de mujeres asesinadas en diversas colonias de la ciudad de Chihuahua y en algunas ciudades cercanas. Sobre todo, las organizaciones criminales empiezan a figurar en las noticias de los diarios locales y nacionales. Por ejemplo, se descubren los enormes plantíos de mariguana en los campos de Búfalo, Chihuahua, donde laboran numerosos campesinos, lo cual deriva en la captura y en la condena a prisión de importantes capos de la mafia. Incluso, algunos miembros del Grupo Cultural Aura trabajan como periodistas en los diarios importantes de la ciudad de Chihuahua (Novedades de Chihuahua y Diario de Chihuahua) y viven de cerca estos eventos trascendentes propios de los ochenta, dan testimonio escrito de los mismos, los valoran y se convierten en testigos de la historia regional de ese tiempo. En este difícil contexto social y político, emergen nuevas inquietudes literarias y  aparecen grupos culturales en diversas instituciones o de manera independiente.

3. LA NUEVA CULTURA DE LA CIUDAD:
MÁS PUBLICACIONES Y MÁS EVENTOS PÚBLICOS

A principios de los ochenta, la cultura se manifiesta poderosamente a través de diversas actividades locales y eventos que convocan a los artistas y escritores chihuahuenses y mexicanos avecindados en la Ciudad de México y en otros estados del país. Por un lado, se funda el periódico Novedades de Chihuahua, el cual ofrece una alternativa de información más libre y democrática, dentro de un medio periodístico dominado subrepticiamente por algunos gobiernos emanados del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Este diario, además, abre secciones culturales como Tragaluz y Aura, en las cuales se publican crónicas, cuentos, ensayos, entrevistas y poemas, fotos y dibujos creados por los escritores y artistas de la ciudad principalmente. Años después, nacen los semanarios independientes La Calle y Ahora, donde también se abren espacios a las expresiones políticas independientes y a los textos literarios y culturales de diversos ciudadanos y escritores de la capital de Chihuahua.
A la par de estas publicaciones, el Premio Tomás Valles Vivar se convierte en uno de los premios más importantes de la ciudad para los artistas, los escritores, los científicos y los miembros de otras disciplinas humanísticas. Este premio honra a los más brillantes chihuahuenses, los cuales son dignos representantes de las artes, las ciencias y la literatura. Reciben este premio el dramaturgo Víctor Hugo Rascón, el poeta y narrador Carlos Montemayor, el escultor Enrique Carvajal, alias Sebastián, el pintor Benjamín Domínguez, entre otros destacados intelectuales y hacedores de cultura nativos de Chihuahua. Por su parte, el Centro Cultural Chihuahua promueve diversas actividades culturales en el edificio que fue la antigua Casa de Luis Terrazas, donde se representan dramas, comedias y pastorelas dirigidos por el ilustre director teatral Fernando Saavedra y otros destacados directores; se exhiben en sus salas diversas pinturas de Diego Rivera, Saturnino Herrán, Manuel Rodríguez Lozano y otros pintores mexicanos. Especialmente, se organizan los famosos Encuentros de Escritores Chihuahuenses a los que acuden puntualmente Rascón, Montemayor, los narradores Jesús Gardea y Joaquín Armando Chacón y los jóvenes escritores locales emergentes, entre otros.
En otro plano profundo, la cultura de los libros se desarrolla ampliamente entre numerosos lectores y escritores jóvenes. Los amantes de la literatura acuden a comprar libros a la desaparecida y pequeña librería La Sorbona del escritor local Marco Antonio Delgado, autor de la novela El bracero y de la importante crónica histórica Torpelandia, la cual relata el escandaloso asesinato del taxista Juan Cereceres durante el periodo del gobernador Óscar Soto Máynez; frecuentan la céntrica Librería Plaza y, sobre todo, el bien surtido Centro Librero La Prensa de los hermanos Patricio y Bonifacio Martínez, donde se pueden adquirir variados libros, revistas y periódicos de la Ciudad de México.
Asimismo, estos nueve estudiantes de literatura del Grupo Aura ven frecuentemente películas estadounidenses, mexicanas y europeas en los desaparecidos cines Colonial, Chihuahua, Plaza, Olimpia, Premiére; en las Salas 2000 y 2001; y en la Sala Anthony Quinn situada en la Posada Tierra Blanca, propiedad de don Tomás Valles Vivar. Disfrutan también del teatro clásico y contemporáneo en el Teatro de Cámara, en el Teatro de los Héroes, en el Paraninfo de la UACH, en el Teatro del IMSS y en otros espacios culturales y asisten puntuales al famoso Festival Internacional del Siglo de Oro, en el que se representan dramas admirables como El Lindo don Diego del español Agustín de Moreto y La dama duende de Lope de Vega. Admiran las representaciones de algunos célebres pasos del dramaturgo español Lope Rueda en el atrio de la Catedral. En tanto, estos estudiantes y todos los amantes del arte acuden a las exposiciones de pintura en el Centro Cultural Chihuahua y en el Salón Rojo de Palacio. Al mismo tiempo, estos estudiantes de literatura leen con devoción las revistas Nexos, Proceso Siempre! y Vuelta y los suplementos culturales de La Jornada y Unomásuno. Mientras ocurren estos eventos de la alta cultura, se escuchan en los radios y discos canciones de Juan Gabriel, Rocío Durcal, José José, Daniela Romo, Yuri, Emanuel y ofrecen grandes conciertos Lucha Villa, Eugenia León, Tania Libertad y Guadalupe Pineda, entre otros representantes de la música mexicana y de la cultura de masas. Para compensar las carencias de culturas mexicana y universal, emprenden periódicamente —dos o tres veces al año— largos viajes por tren y autobús hasta el Distrito Federal y a veces a Ciudad Juárez, Guanajuato, Monterrey y Zacatecas. En esas ciudades, tienen acceso a importantes museos y galerías de arte, librerías, salas de cine y numerosos teatros.
En suma, éste es el poderoso ambiente cultural de los ochenta dentro de una ciudad de Chihuahua todavía pacífica, dentro de la “Chihuahuita” solidaria y amable que crece económicamente y al mismo tiempo se va deteriorando paulatinamente con el terrible surgimiento del crimen y de la violencia en décadas posteriores. En ese ambiente tan vital, crece precisamente el Grupo Cultural Aura con grandes pasiones y aficiones culturales, poco presupuesto económico, limitaciones geográficas y laborales y, sobre todo, con una gran vitalidad, profundas amistades, rico sentido comunitario y con un extraordinario e intuitivo placer estético y pasión por saber y conocer. Con el paso del tiempo, algunos de estos nueve estudiantes emigran a otras ciudades de México y a los Estados Unidos para estudiar maestrías y doctorados en literatura, otros se quedan por el trabajo y/o la familia. Finalmente, el surgimiento de este importante grupo está ligado fundamentalmente a la sección cultural semanal Aura, publicada en Novedades de Chihuahua de la capital del Estado, entre 1983 y 1984.

4.  AURA: CREATIVDAD, CULTURA Y COMUNIDAD

  La sección cultural Aura aparece alrededor de 50 semanas en Novedades de Chihuahua. En esta sección, se publican principalmente los textos de casi todos los nueve miembros del Grupo Aura y aparecen cada semana, en la edición de los domingos, entre 1983 y 1984. Son ediciones hermosamente decoradas en color y en blanco y negro, con abundantes fotos, organizadas y editadas brillantemente primero por Raúl Gómez y luego por Óscar Robles con la ayuda del talentoso secretario de redacción Alfredo Rivera. Aparecen en esas secciones varios cuentos, ensayos, entrevistas, poemas, reportajes y reseñas de libros. También se publican textos de escritores famosos: El cuento “Natividad Colunga” de Jesús Gardea, por ejemplo. Colaboran también otros escritores como Rubén Mejía, Micaela Solís, Rogelio Treviño y otros escritores residentes y/o nativos del Estado de Chihuahua. Algunos de los tópicos publicados en Aura son la obra de la cantante y actriz Lucha Villa, crónicas sobre el itinerante Teatro Manolo Fábregas, análisis del poema “Muerte sin fin” de José Gorostiza y de la colección de poemas Nostalgia de la muerte de Xavier Villaurrutia, reseñas literarias de la obra de Paco Ignacio Taibo II y de varios cuentos de Carlos Fuentes, exámenes de algunas obras de Carlos Montemayor y de Jesús Gardea, discusiones sobre las obras del pintor David Alfaro Siqueiros y de Sebastián, y sobre la labor de la promotora de arte Anita Brenner, entre muchos otros textos.

5. ACTIVIDADES CULTURALES PÚBLICAS

   Mientras trabajan como maestros de literatura o ejercen sus empleos, el Grupo Cultural Aura promueve y patrocina las siguientes actividades culturales: Representación en el Teatro de Cámara del drama La daga que forma parte de la famosa trilogía dramática Armas blancas (1982) del chihuahuense Víctor Hugo Rascón; el magno homenaje a José Alfredo Jiménez por el aniversario de su muerte en el Paraninfo de la Universidad Autónoma de Chihuahua; varios cafés literarios o conversaciones sobre la obra narrativa del colombiano Gabriel García Márquez.

6.  PUBLICACIONES DE LIBROS Y CUADERNOS DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA

         Como resultado de su intensa tarea creativa, los textos de los miembros del Grupo Aura han aparecido en múltiples revistas y antologías literarias de México y los Estados Unidos, entre 1985 y 2014. Aunque ya no sesionan y trabajan como grupo, estos nuevos miembros siguen conectados con la cultura, escriben y estudian o enseñan en universidades. En particular, estos nueve miembros del grupo publican en ese periodo de más de veinte años decenas de cuentos, crónicas, entrevistas, ensayos, poemas y artículos de cultura, literatura, política  y sociedad en secciones culturales de periódicos y revistas mexicanos y en diversos libros de antologías literarias o de diferentes disciplinas humanísticas de México y los Estados Unidos. Por ejemplo, en sus inicios salen sus textos a la luz pública en suplementos culturales de El Heraldo de Chihuahua, Novedades de Chihuahua y El Diario de Chihuahua y en los desaparecidos semanarios Ahora y La Calle y en las extintas revistas literarias Taller, Azar, Plural y otras más. En realidad, es una tarea difícil recolectar todas esas publicaciones periódicas en la actualidad y algunas de ellas ya desaparecieron. Para una región norteña y provinciana como es la ciudad de Chihuahua, es complicado contar con editoriales que publiquen numerosos libros en la década de los ochenta. En consecuencia, las citadas publicaciones periódicas y temporales se convierten en el mejor espacio para publicar textos sobre arte, cine, literatura y otros tópicos.
Desafortunadamente, algunos de estos miembros del Grupo Cultural Aura deciden abandonar la tarea de escribir literatura o textos culturales, paulatinamente, por la falta de suficientes publicaciones y editoriales y por la necesidad de subsistir con diferentes empleos. Sin embargo, quedan varios libros como resultado de ese periodo de gran inquietud literaria en un tiempo de grandes inquietudes literarias  y sociales en la ciudad de Chihuahua de los ochenta. Algunos libros son de escritura creativa, otros de periodismo cultural y otros de investigación.
Es importante hacer un breve recuento de los libros que publican varios miembros del Grupo Cultural Aura en las décadas de los ochenta y los noventa y en los catorce años que van del siglo XXI. Todos estos libros son un testimonio importante de la difícil tarea de escribir y de publicar a finales del siglo XX. Entre 1985 y 2014, estos escritores han publicado los siguientes libros en México y los Estados Unidos. Los autores están organizados en estricto orden alfabético.

Contreras, Héctor. El árbol de la Aurora (poesía). Chihuahua: Instituto Chihuahuense de la
Cultura, 2011.
―. Las manos del sueño y otros textos (poesía). Guanajuato: Universidad Autónoma de
Guanajuato, 1985. 
―. Memoria de la piedra (poesía). Chihuahua: Instituto Chihuahuense de la Cultura, 2006.
—. Señora de los cangrejos (poesía). Chihuahua: Editorial Azar, 1993.
Chávez Marín, Jesús. Aventuras de coctel. La vida intelectual de Chihuahua (crónicas).
Chihuahua: Instituto Chihuahuense de la Cultura, 1998.
―. Coralillo (poesía).Chihuahua: Aster Ediciones, 2001.
—. Te amo Alejandra (crónicas). Chihuahua: Difusión Cultural de la Universidad Autónoma
de Chihuahua, 1995.
Gaytán Valadez, José Pedro. Tres artistas camarguenses (biografía). México: Ediciones del
Conchos, 1994. 
Robles, Óscar. Historias de familia (cuentos). Chihuahua: Universidad Autónoma de
Chihuahua, 1998.
—. Identidades Maternacionales en el cine de María Novaro (ensayo). New York: Peter
Lang, 2005.
―. Sangre de Circe (poemas). Zacatecas: Universidad Autónoma de Zacatecas, 1989.
     
      El Grupo Cultural Aura es un conjunto de personas que estudian en la Escuela de Filosofía y Letras de la UACH durante la década de los ochenta, viven en medio de una sociedad inquieta, dinámica y con grandes transformaciones en la ciudad de Chihuahua. Son escritores que manifiestan sus ideas y visiones en textos periodísticos, literarios y culturales, dentro de un difícil ambiente con pocas editoriales. Finalmente, estos nueve estudiantes aprovechan esos apasionantes años de juventud, de estudios universitarios y de trabajo de grupo para crear y publicar varios libros de diversos géneros literarios y de diferentes disciplinas humanísticas, los cuales permanecen como un gran testimonio de su sensibilidad vital y de sus ganas de disfrutar la cultura de su tiempo. Como grupo, estos estudiantes de literatura tienen una breve pero productiva existencia y algunos de sus miembros dejan publicados varios cuadernos y libros de cultura y literatura como muestra de su creatividad e imaginación. Viven, sobre todo, un tiempo de importantes cambios sociales y culturales en la  ciudad de Chihuahua de la década de los ochenta.
El presente y sencillo texto es un breve homenaje a ese grupo de nueve estudiantes llenos de vitalidad que promovieron la cultura y escribieron en medio de un contexto difícil y complejo, pero lleno de trascendentes cambios sociales para Chihuahua y para México: En un tiempo en que se configura una nueva y más moderna vida urbana y surge la moderna democracia altamente civil y pacífica, la cual se prolonga hacia todo el país y culmina, finalmente, con los trascendentes triunfos electorales de dos presidentes de la república pertenecientes a un partido político de la oposición, justo en los albores del siglo XXI. Estos dos triunfos presidenciales significan, sobre todo, una derrota y una reforma del viejo autoritarismo presidencial que domina una buena parte del siglo XX en México.
Finalmente, este texto de Blog es un intento por rescatar en la memoria digital algunas luces y recuerdos que quedan de esos jóvenes escritores; por dar testimonio de su pasión y de su disciplinado trabajo por escribir textos creativos, ensayísticos y periodísticos; y por difundir la cultura en la sociedad en una ciudad de provincia, lejana a los grandes centros culturales de México, una ciudad norteña más inclinada al sentido práctico de la vida. En la década de los ochenta, la ciudad de Chihuahua empieza a despertar a la vida civil y a los profundos cambios políticos que derivan posteriormente en grandes transformaciones democráticas y en el fortalecimiento y creación de instituciones. Estos cambios sociales, polítícos y culturales rompen con perniciosas centralizaciones de los poderes de la nación.
En ese contexto, estos nueve estudiantes manifiestan un intenso vitalismo, una conciencia social y moral y una plena creatividad cultural, artística y literaria, dentro del periodo del fin del siglo XX que ya anuncia la emergencia de una democracia más auténtica. En las décadas de los noventa y principios del siglo XXI, entonces emergen la pluralización cultural del país, la nueva industrialización, las nuevas y trascendentes tecnologías digitales, otra fase de la modernización de la vida urbana, el recalcitrante consumismo, la nociva barbarie provocada por la cruda violencia y el crimen y, en general, los nuevos modos del vivir urbano en ciudad de Chihuahua, a veces angustiante y a veces reconfortante. En suma, los ochenta en la ciudad de Chihuahua es un nuevo “tiempo mexicano” que abre paso al siglo XXI con gran esperanza y con avances notorios en los niveles de vida de los mexicanos y, desafortunadamente, con grandes problemas sociales como la pobreza, el crimen y el deterioro ecológico.
En ese tiempo, el Grupo Cultural Aura crece y escribe y en verdad ama a su ciudad.

MEJORES GOLES EN EL MUNDIAL DE BRASIL 2014

MEJORES GOLES EN EL MUNDIAL DE BRASIL 2014

ÓSCAR ROBLES

         Hasta la fase de cuartos de final, algunos de los mejores goles del Mundial de Brasil 2014 pueden ser cinco. Cada fanático y cada experto en futbol tienen similares o diferentes opiniones. Sin embargo, es importante hacer un buen recuento de los goles más espectaculares cuando faltan nueve días para terminar el importante torneo mundial de selecciones de futbol. He aquí los cinco goles dignos a destacar:

1. El del delantero Robin Van Persie (Holanda) contra España: De cabeza y de espaldas a la portería, dentro del área grande.
2. El del delantero Tim Cahill (Australia), contra Holanda: Un tiro potente, desde fuera del área grande.
3. El de medio volante James Rodríguez (Colombia) contra Uruguay: Un tiro con la pierna izquierda después de bajarla con el pecho, desde fuera del área grande.
4. El del delantero Lionel Messi (Argentina) contra Irán: Un tiro potente con la pierna izquierda, desde fuera del área grande.
5. El del propio Messi (Argentina) contra Nigeria: Un tiro libre con la pierna izquierda que pasa por encima de la barrera defensiva y entra a la portería.

Habrá otros goles de gran calidad en los últimos ocho juegos del Mundial de Brasil 2014. Faltan los cuatro juegos de cuartos de final (Brasil vs. Colombia, Francia vs. Alemania, Argentina vs. Bélgica y Holanda vs. Costa Rica), los dos juegos de semifinales, el juego por el tercer lugar y el emocionante juego de la final por la Copa del Mundo.
Por lo pronto, el colombiano James Rodríguez, el argentino Lionel Messi, el brasileño Neymar, el alemán Thomas Müeller y los holandeses Robin Van Persie y Arjen Robben se disputan el trofeo del Botín de Oro al máximo goleador de este importante mundial celebrado en el continente americano.
¿Cuáles son sus favoritos goles de Brasil 2014?

lunes, 30 de junio de 2014

LA GENTE BUENA DE CHIHUAHUA EN EL MURAL "TIERRA NUESTRA" DE LA MEDIATECA MUNICIPAL: BELLEZA E IDENTIDADES COLECTIVAS

LA GENTE BUENA DE CHIHUAHUA EN EL MURAL TIERRA NUESTRA DE LA MEDIATECA MUNICIPAL: BELLEZA E IDENTIDADES COLECTIVAS

ÓSCAR ROBLES

    Un hermoso mural sobre la gente de Chihuahua adorna majestuosamente las paredes externas de la Mediateca Municipal de la ciudad de Chihuahua, proyectando la belleza de sus intensos colores y la precisión de los dibujos y enalteciendo a grupos selectos de ciudadanos propios de la capital del Estado: Indias tarahumaras, campesinos, obreros, empleadas de maquiladora, madres e hijas, albaniles. En general, este mural es una obra colectiva de dieciséis artistas, plantea una esencial identidad cultural de la región, está dividido en seis grandes secciones que se distribuyen en los muros que dan hacia la dirección norte de la ciudad de Chihuahua, hacia el Parque El Palomar.
         En total, son nueve figuras humanas y muestran un gran trazo de rostros, cuerpos y vestimentas, con el estilo propio del realismo figurativo. Por su enfoque humanista y regional, el habitante de Chihuahua y su trabajo y su familia son el centro del mural. Las seis partes retratan con perfecto dibujo y gran colorido a personas representativas de la gente buena de Chihuahua, divididas por generaciones, sexos, razas y grupos laborales. Las nueve imponentes figuras humanas se encuentran en posturas erguidas y sedentes, unos con rostros sonrientes y otros en la faena cotidiana de su trabajo. Aparecen tres mujeres tarahumaras o rarámuris sentadas y serenas; un campesino de pie en un sembradío y vestido con pantalón café claro y camisa amarilla; un obrero o albañil de pie y de espaldas, con la cabeza cubierta con un típico paliacate rojo que lo protege contra las inclemencias del agudo sol, vestido con una camisa amarilla; una empleada de maquiladora en postura erguida, mirando de frente, manejando un cable o varilla y portando un chaleco color verde pino que muestra unos dibujos de conexiones eléctricas en color azul claro; una madre de pie y de perfil, sonriente, abrazando a su pequeña hija, cuyo rostro moreno y mestizo luce con impactantes y muy realistas rasgos faciales justo en el primer plano de una de las paredes; un albanil que pone ladrillos en un cerco. Al fondo, se ve un hermoso caracol gigante justo a su espalda y una anillada serpiente coralillo enorme en otra pared separada y cercana, la cual es una figura animal que parece formar parte de la misma sección.



UN CAMPESINO EN EL  SEMBRADIO



OBRERO O TRABAJADOR 



UN ALBANIL EN PLENA LABOR DE CONSTRUCCION





ESTE CORALILLO FORMA PARTE DE UNA SECCION CON IMAGENES DE DIVERSOS ANIMALES DE LA REGION


         En especial, la mujer domina el enorme mural sobre la gente de Chihuahua, pues son seis personas del sexo femenino de un total de nueve figuras humanas. El mural está distribuido en varias paredes. Cada mujer representa un importante rol o grupo propios de la sociedad chihuahuense: Las mujeres indígenas, la empleada urbana de maquiladora, la orgullosa madre y, en especial, la hija que significa el Chihuahua y el México del futuro. En especial, los rostros de las rarámuris son bellos, dignos, sonrientes, armónicos y positivos y sus vestidos muestran el intenso colorido propio de sus vestidos largos de manta: El rojo sandía, el verde bandera con algunos ribetes rojos y el naranja con graciosas florecillas en su diseño.



MUJERES TARAHUMARAS CON SU VESTIMENTA TRADICIONAL



EMPLEADA DE MAQUILADORA EN PLENA LABOR



NINA MESTIZA PROPIA DE CHIHUAHUA



MADRE CHIHUAHUENSE


         En suma, estas nueve figuras emblemáticas de chihuahuenses aparecen en medio del trabajo arduo del campo, de la construcción de casas, del constante trabajo de ensamble de las maquiladoras y del trabajo en el jardín; o en postura de descanso, compartiendo el tiempo con su familia, aparece la orgullosa madre chihuahuense.
         El mural Tierra Nuestra fue creado en septiembre de 2010. Los dieciséis autores de este mural son Michelle Ortiz, Nora Hiriart, David Flores, Héctor Reza, Benjamín Quintana, Antonio Leal, Luis Morales, Óscar Gallegos, Jesús Díaz, Blanca Lozoya, Lidia Ortega, Carmen Mariñelarena, Alberto Orozco, Julio Guerra, Daniel Armendáriz y Raúl Mendoza.
Este mural múltiple en secciones y en creadores enriquece el arte público de la capital del Estado de Chihuahua, el cual se concentra en pinturas murales y en esculturas básicamente. Entre las pinturas, pueden admirarse los murales sobre la historia de Chihuahua en el Palacio de Gobierno y el grandioso mural La Profecía de la Raza Cósmica, ambas obras del artista hidalguense Aarón Piña Mora; los murales prodigiosos de Leandro Carreón sobre la historia de México dentro del Polyfórum Universitario o Paraninfo de la Universidad Autónoma de Chihuahua; el mural sobre la ganadería chihuahuense del artista José T. Aceves dentro de la sucursal del banco Scotia Bank de la Plaza de Armas; el alegórico mural sobre el periodismo moderno en el primer piso del edificio del Congreso del Estado y los murales del acueducto colonial de la capital del Estado y del Ferrocarril Chihuahua al Pacífico en el interior del edificio de la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología, ambas obras pintadas por el ilustre artista chihuahuense Alberto Carlos; los murales sobre la naturaleza de Fernando Rascón dentro del Museo Semilla; las dos mujeres rarámuris que se ubican en las paredes externas de las oficinas del Partido Convergencia de la Avenida Cuauhtémoc y calle 18, a las cuales se les puede llamar La Bebedora Azul y La Mujer Naranja con el mero propósito de identificar ambas pinturas; la alegórica Madre Nación de la Plaza del Estudiante (calle Aldama y Boulevard Díaz Ordaz), entre otros murales.
Entre las esculturas, se pueden mencionar las cuatro esculturas monumentales del artista camarguense Enrique Carbajal, alias Sebastián, ubicadas en distintos puntos de la ciudad; las diversas esculturas sobre personajes históricos de México situadas en diferentes áreas del espacio urbano, tales como el presidente Benito Juárez, el antiguo fundador de la ciudad de Chihuahua Antonio Deza y Ulloa, el tarahumara Teporaca y los revolucionarios La Adelita, Felipe Ángeles, Pascual Orozco, Pancho Villa y Emiliano Zapata, entre otras efigies más. Recientemente, se crearon otras obras de arte público de buena factura artística: La pintura relieve de Edgar Ponzanelli que rinde homenaje al general y gobernador Pancho Villa y a la División del Norte en la Plaza Grandeza de Chihuahua y la escultura La Madre Rarámuri de la Plaza Encuentro.
En este contexto cultural de la capital del Estado, el mural Tierra Nuestra de la Mediateca Municipal enriquece el patrimonio cultural y abre espacios libres y democráticos para que el arte público de los chihuahuenses florezca pleno de belleza, frescura y vitalidad dentro del amplio espacio urbano de la ciudad de Chihuahua. Hace falta más arte público, más murales y más esculturas, para promover el arte y fortalecer el sentido estético de la ciudad y de los ciudadanos; para fortalecer las identidades colectivas (racial, sexual, generacional, étnica, regional, cultural y nacional); para embellecer las plazas, parques, paredes y edificios públicos de la ciudad; para dar trabajo a los artistas locales y nacionales; para sembrar trascendencia cultural y dejar huella en las nuevas generaciones.
El Estado, las instituciones civiles y los grandes y medianos negocios deben promover más el arte público, los murales y las esculturas y deben protegerlos de los deterioros y de una posible destrucción. En conclusión, el arte público será un gran legado cultural para las próximas generaciones de chihuahuenses y de mexicanos. El mural colectivo Tierra Nuestra cumple este objetivo con la proyección de belleza en el espacio de una biblioteca pública y con el fortalecimiento de las identidades colectivas.
           

NATURALEZA Y ARTE EN LAS FOTOS DE "TEXTURAS DE NUESTRA TIERRA" DE MIGUEL ANGEL BRIONES

NATURALEZA Y ARTE EN LAS FOTOS DE “TEXTURAS DE NUESTRA TIERRA” DE MIGUEL ÁNGEL BRIONES

ÓSCAR ROBLES

         La naturaleza majestuosa de México es el centro de la exposición fotográfica “Texturas de nuestra tierra” del fotógrafo mexicano Miguel Ángel Briones, la cual se caracteriza por una perspectiva universalista, poética y cósmica. Las más de noventa fotos en color y en blanco y negro, tomadas en 2014, son expuestas en el Museo Casa Chihuahua, a partir del 30 de mayo de 2014. En general, estas fotos captan la extrema belleza de diversos y anónimos paisajes naturales de diecisiete estados de México y fueron tomadas desde un aeromotor y con una perspectiva lejana de pan-shot o de clásica toma panorámica. Estos paisajes naturales son, básicamente, playas y mar, llanos, montañas, sembradíos, caminos de terracería, selvas, volcanes y picos.
         Generalmente, en esta muestra fotográfica del artista Briones domina la visión paisajista tradicional y propia de las fotos sobre la naturaleza, pero vista desde el aire. Las fotos atrapan la salvaje belleza y la majestuosidad de la naturaleza mexicana, Sin embargo, lo mexicano es un asunto secundario, pues la visión es más universal y más cósmica. Las imágenes no tienen identificaciones geográficas dentro de las mismas imágenes, sino que las identificaciones se encuentran en las breves descripciones de las fotografías colocadas en un letrero junto a la obra. Los espectadores reconocen, por ejemplo, un paisaje verde de Torreón, Coahuila, porque el letrero lo revela el contexto geográfico.
Algunos paisajes sugieren otras posibles formas artísticas, a partir de un juego visual espontáneo, percibido por el propio espectador. Por ejemplo, varios sembradíos sugieren verdaderos cuadros abstractos y algunas playas remiten a los espectadores a un posible torrente psíquico del ser humano. En particular, la simetría lejana de algunos sembradíos con canales de riego de Nuevo León y Sinaloa destaca por su visión paisajística naturalista en una primera instancia. En otro nivel más imaginario y lúdico, los mismos paisajes citados lucen como páginas de pergaminos si se piensa en un inexistente close-up o acercamiento extremo. También, un sembradío con más tierra que hierbas sobre Monterrey, Nuevo León, luce como una composición de imágenes abstractas y hasta como una obra pictórica. En este sentido, las imágenes visuales expuestas juegan a construir formas en busca de significado. En las fotos predomina la naturaleza majestuosa como personaje. Ocasionalmente, aparecen en algunas fotos las creaciones tecnológicas hechas por los seres humanos, tales como un tractor, una casa, un ferrocarril con numerosos carros de carga y un edificio costero.
         Lo figurativo y lo abstracto sobresalen, por ejemplo, en dos fotografías muy hermosas sobre los paisajes naturales de los estados de Chihuahua y Durango. Las dos son tierras amarillas con pocos árboles y hierbas. Desde otra perspectiva imaginativa, lucen como maravillosos cuadros abstractos si se deja de pensar en el contexto general de la exposición de Briones: En lo geográfico y en lo fotográfico. Los dos son cuadros muy sugerentes, muy vitales, muy hermosos por su contundencia natural, más telúrica y menos vegetal. Por otro lado, una foto sobra la naturaleza de Sinaloa retrata un trozo de agua gris y un trozo de tierra amarilla y, a la vez, estas imágenes se ven como una imagen poderosamente textural por lo ricamente telúrico. A la vez, esta paisaje naturalista son como visiones abstractas, espontáneas construcciones visuales de un universo nuevo. Asimismo, dos fotos del paisaje de Sinaloa parecen paisajes fantásticos, lustrados por el brillo rosado de la tierra y por el brillo gris y azul, gracias a los efectos de las tintas aplicadas a las fotos. Ambas son fotos que se salen del paisajismo tradicional para exponer una dimensión un tanto abstracta: Formas que buscan significado. Algunas veces, los paisajes de “nuestra tierra” son muy corporales y hasta sugieren una visión erótica del paisaje: Un río de agua y una densa vegetación que  rodea las “grietas” de agua sugieren un sexo de mujer, una vulva femenina. Este paisaje fue captado dentro del agreste territorio del estado de Guerrero.
         No figuran los humanos en las fotos de “Texturas de nuestra tierra”, pues la naturaleza es el centro de la obra de arte, su capacidad textural vista desde la lejanía aérea. Cuando aparecen algunos elementos de la tecnología ―una casa, un tren, un automotor―, se vislumbran como partes pequeñas y mínimas dentro de la enormidad y belleza de la naturaleza del planeta. El título de la exposición se refiere a México, es decir, a “nuestra tierra”, pues los paisajes fueron captados dentro de diecisiete estados de dicho país hispanoamericano. En un nivel más universalista, la construcción de las imágenes de la naturaleza trasciende lo nacional y la frase “nuestra tierra” se aplica también al planeta Tierra, como territorio de una naturaleza universal plena de belleza y grandeza cósmica.
De este modo, el artista Briones propone su gran visión de mundo, consistente, armónica, mediante la templanza de las imágenes visuales captadas desde el aire: La naturaleza y el espacio geográfico son en realidad la gran Presencia de la tierra y representan la más prodigiosa belleza, espontánea y permanente belleza, frente a la efímera vida humana, pequeña y limitada. Aun más: Briones plantea a la naturaleza misma como fuente inagotable de paisajes grandiosos, de fotografías y de auténticas obras de arte que están allí en la tierra, en la geografía del paisaje nacional y universal, para ser captadas por el fotógrafo, por el pintor, por el escultor, por el escritor, por el cineasta: Por el artista.
Los paisajes de las más de noventa fotos forman parte de una parte de la República Mexicana. Estas fotos retratan fragmentos telúricos y vegetales y trozos de belleza de los estados de Baja California Norte, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nuevo León, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco y Veracruz. Algunas fotos identifican más específicamente las zonas o regiones y nombran, por ejemplo, a las ciudades donde se ubican dichos paisajes, tales como Monterrey (Nuevo León), Torreón (Coahuila) y Culiacán (Sinaloa).
         La técnica usada por Briones crea “piezografias”. En general, la “piezografía” es una obra fotográfica que se basa en la pigmentación de tinta en papel de foto Yag Hahnemühle, el cual está hecho en fibra de bambú y en fibra de algodón, según un cartel del museo. La “piezografía” es “el más preciso y fino proceso de impresión digital para fotografía y gráfica” y se basa “en una tecnología avanzada de inyección de tinta”, explica el mismo cartel. De esta manera, se pude imprimir sobre papel de algodón, fotográfico, un lienzo translúcido, tanto en blanco y negro como en color, indica esta información proporcionada por el Museo Casa Chihuahua.
         En general, la fotografía aérea de Briones se caracteriza por un estilo sereno,  por un poderoso discurso poético y por una perspectiva cósmica del mundo natural. En sus más de noventa fotos, “las texturas de lo cósmico se confunden con lo microscópico” y se relativiza la importancia de los humanos dentro del espacio físico y geográfico de México, según opinó en mayo de 2014 el cineasta mexicano Claudio Isaac. Esta opinión certera y brillante se encuentra en un cartel colocado a la entrada de la sala del sótano del Museo Casa Chihuahua.
         Miguel Ángel Briones (México D. F., 1961―) estudió arte en la Escuela de Artes Visuales (1984-1986) y fotografía de modas en la ciudad de Nueva York (1988-1989), entre otros estudios, según un cartel biográfico del museo. Ha publicado algunos libros de fotografía y ha hecho trabajos de diseño fotográfico en agencias fotográficas, editoriales, catálogos, ads, teatro, conciertos, eventos, corporativo aéreo y modas, apunta la ficha curricular de este importante fotógrafo mexicano.
         En conclusión, las fotos de Briones esplenden por su majestuoso retrato de la naturaleza mexicana que es decir la naturaleza universal, sin nombre, perfectamente bella, telúrica, marina, vegetal. Aunque enfatiza la idea de “nuestra tierra” y los paisajes son mexicanos, “nuestra tierra” finalmente remite a los espectadores a captar una significativa perspectiva del artista en torno a la naturaleza y al planeta mismo: Una perspectiva estéticamente grandiosa, ecologista y universal. Así pues, esa naturaleza es la tierra de los humanos, de todos nosotros, es mar, costa, sierra, llano, selva o sembradío. Es la naturaleza que Dios creó.  Las fotos de Briones son, en pocas palabras, fotos que pretenden documentar la naturaleza mexicana y exaltarla como arte, desde la perspectiva aérea, como un dios o un ángel. En algunos casos, sus fotos buscan sugerir y crear otra belleza y otros significados artísticos, con ambigüedades creadas intencional o espontáneamente.
         En “Texturas de nuestra tierra”, las formas y los colores lejanos, con tierra, vegetal y agua exponen al final de cuentas los elementos primigenios y primitivos de la Tierra, los elementos básicos que dan origen a todo y dan vida a humanos, animales y plantas. Buscan estas magnificas fotografías construir cierta abstracción momentánea, fluida, otra clase de belleza más cercana a la pintura. Su pulso sereno y su templanza de artista visual finalmente construyen belleza y majestuosidad y transmiten una gran admiración por el cosmos. De este modo, los humanos pueden verse con más humildad como una pequeña parte de ese espejo enorme que es “nuestra tierra”. Aunque no hay discurso ecológico explícito, las fotos de Briones son una manera de reflexionar sobre el mundo actual para replantear una relación más sana, creativa y constructiva de los humanos con la naturaleza, dentro de una época de gran deterioro ecológico.
         Con sus fotos, Briones es un artista plástico ante todo. Busca belleza y armonía, crear arte. La “tierra nuestra”, la naturaleza, es verdaderamente esplendorosa, pero hay que verla detenidamente, desde una perspectiva nueva, desde arriba, como la perspectiva de Dios, para abrir una nueva conciencia moral y para formar una nueva conciencia humana, en esta época hipercapitalista, altamente consumista, materialista e industrial. Hay que mirar y observar a la naturaleza, a la “tierra”, desde un avión o una montaña, desde arriba, con reflexión y serenidad, como Dios cuando hizo al mundo en siete días y contempló arrobado su obra magna, según relata el libro de El Génesis del Antiguo Testamento.
         Briones construye belleza pura emanada de la naturaleza.
      Los gentiles lectores puede consultar otros datos sobre esta muestra de fotos de Briones en el siguiente sitio de Internet: www.casachihuahua.org.mx/Expos/casa_expos_realizados.php?2014.





viernes, 27 de junio de 2014

ACTUACION HISTORICA DEL PORTERO GUILLERMO OCHOA EN EL JUEGO MEXICO-BRASIL

ACTUACIÓN HISTÓRICA DEL PORTERO GUILLERMO OCHOA EN EL JUEGO MÉXICO-BRASIL

ÓSCAR ROBLES

         Seis grandes atajadas del arquero mexicano Guillermo Ochoa (Ajaccio de Francia) salvan a México de la derrota frente a Brasil en el estadio de Fortaleza, dentro de un peleado partido del grupo A, durante la primera fase del Mundial de Brasil 2014. Con esta trascendente actuación, Ochoa empata a su compatriota el portero Antonio La Tota Carbajal (León de México), quien había atajado la misma cantidad de tiros peligrosos en el Mundial de Inglaterra 1966. Luego de la primera fase del Mundial de Brasil, Ochoa ocupa el primer lugar como portero con 88.9 % de atajadas.
         Así pues, Ochoa fue el héroe en el empate a cero entre Brasil y México y fue declarado oficialmente como el Jugador del Partido por la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA). Es el primer portero que recibe esa distinción en Brasil 2014.
         En general, México jugó bien, mantuvo el 48% del tiempo la posesión del balón y lanzó diversos tiros al arco rival en varias ocasiones, especialmente desde fuera del área, pero careció de la contundencia de Costa Rica, otra selección perteneciente a CONCACAF, la cual derrotó a Uruguay y a Italia, dos de los ocho campeones del mundo.
En el juego, Héctor Herrera (Porto de Portugal) se vio como el creativo clave en la media cancha de los aztecas y la defensa lució muy sólida frente a los ataques de los cariocas. En especial, los laterales Paul Aguilar (América de México) y Miguel Layún (América de México) atacaron en varias ocasiones como carrileros.
         El juego contra Brasil  es uno de los mejores juegos de México contra grandes selecciones  nacionales dentro de los ochenta y cuatro años de historia de los mundiales. Otros partidos destacados de los aztecas fueron contra Francia (2-0) en el Mundial de Sudáfrica 2010, contra Holanda (2-2) en Francia 1998 y contra Italia (1-1) en Estados Unidos 1994. Se espera que México juegue otro gran partido histórico contra Holanda el domingo 29 de junio de 2014, después de haber vencido brillantemente a Croacia por un marcador de 3 a 1, con goles del defensa Rafael Márquez (León de México), Andrés Guardado (Bayer de Leverkusen de Alemania) y Javier Hernández (Manchester United de Inglaterra). En general, Márquez, Herrera y Ochoa fueron los jugadores mexicanos más consistentes en la primera fase de Brasil 2014.
         Sin embargo, México todavía necesita un medio más creativo que juegue cerca del delantero fijo, posición que es regularmente ocupada por Oribe Peralta (América de México). Este creativo puede ser Marco Fabián (Cruz Azul de México) y debe servir de complemento al gran trabajo de Guardado y del propio Herrera.
         La excelente actuación de Ochoa consolida a este portero como uno de los mejores del Mundial de Brasil 2014. Apenas unas semanas antes del Mundial, Ochoa disputaba cerradamente la titularidad con el excelente arquero Jesús Corona (Cruz Azul de México), quien tuvo un exitoso papel en las Olimpiadas de Londres 2012 con los entonces ganadores  de la medalla de oro, la Selección Mexicana, compuesta por jugadores como Fabián, Carlos Salcido (Guadalajara de México), Peralta, y Herrera.
         Ochoa hace historia para México en los mundiales y puede convertirse en el mejor portero del Mundial de Brasil 2014. Ojalá juegue para un buen club europeo en la temporada siguiente.

jueves, 26 de junio de 2014

LUIS Y. ARAGON: ANGELES, ONIRISMO Y PINTURAS TEXTURALES EN EL CENTRO DE DESARROLLO CULTURAL DE CHIHUAHUA

LUIS Y. ARAGÓN: ÁNGELES, ONIRISMO Y PINTURAS TEXTURALES EN EL CENTRO DE DESARROLLO CULTURAL DE CHIHUAHUA

ÓSCAR ROBLES

     Ángeles desacralizados, escenas de sueños y figuras distorsionadas de mujeres y artistas son los temas centrales del pintor chihuahuense Luis Y. Aragón en una reciente muestra de pintura y escultura expuesta en el Centro de Desarrollo Cultural de la ciudad de Chihuahua, entre el 19 de febrero y el 26 de mayo de 2014. En total, expuso veintitrés grandes obras —veintiún pinturas de factura muy original y dos esculturas en metal de corte más tradicional—, bajo el título general de “Homenaje a Luis Y. Aragón. La Aragonesa”. Son grandes obras de arte por su originalidad, por su destreza artística y por sus trascendentales temas artísticos, mitológicos y cristianos.
Las pinturas y esculturas de esta exposición no muestran la fecha de creación de las obras ni describen la técnica usada en los cuadros en particular. Sin embargo, la muestra incluye una breve descripción general de la técnica del artista chihuahuense. Aragón trabaja con la improvisación cuando pinta. En particular, el pintor explica brevemente su técnica creativa en un cartel colocado en dicho museo. Según este cartel, el artista dice lo siguiente: “Empiezo por hacer trazos sin meta definida y les sobrepongo sustancias de naturaleza enemiga; aglutinantes contra aislantes, pigmentos fríos contra calientes, oscuros contra claros. . .”


                        I LOS ÁNGELES DESACRALIZADOS       

Sobresalen en estas pinturas diversas y originales figuras de ángeles, con una visión onírica, lúdica, lírica y/o humorística, bajo el personal estilo de Aragón: Con la perfecta configuración de imágenes “congeladas” y “marmóreas”, cercanas a la escultura clásica, en colores suaves o en blanco y negro y con una interesante factura textural. En especial, las pinturas muestran una visión desacralizante de la imagen tradicional de los ángeles cristianos. Por ejemplo, aparecen ángeles obesos o en escenas eróticas. En general, las pinturas sobre ángeles muestran una gran armonía entre el dibujo y los colores. En particular, los colores de los cuadros pueden definirse como colores “fríos”, pálidos o “invernales”. Asimismo, aparecen diversas líneas en varios cuadros, para crear efectos especiales o divisiones sinuosas o geométricas. Algunos cuadros son en blanco y negro, pero los más atractivos son las pinturas con coloridos tenues y suaves, con dominantes coloraciones pastel, los cuales sirven para suavizar la belleza de las imágenes. En realidad, el dibujo es la fuerza central de las pinturas y los colores sirven para construir más bien una atmosfera onírica o fantástica. Los cuadros de Aragón son, en suma, imágenes pictóricas muy originales y complejas y pueden remitir a los espectadores a un mundo fantástico y/o mitológico en su mayoría.
Aragón siente una profunda fascinación por los ángeles como protagonistas de sus cuadros y por los sueños como fuente de creación artística, según esta exposición en particular y otra muestra exhibida en el Museo Casa Chihuahua de la ciudad de Chihuahua. Además de estos dos motivos, la mujer y el artista son temas adicionales. Ángeles y mujeres son creados bajo una mezcla de clasicismo (lo “marmóreo” y lo escultórico y textural) y de onirismo (situaciones fantásticas e ilógicas). En ambos casos, el artista chihuahuense inventa mundos nuevos y personales y originales visiones de los ángeles. En cierta forma, su visión es cercana al brillante libro de poemas surrealistas Sobre los ángeles (1929) del español Rafael Alberti (1904-1999). En este poemario, Alberti crea ángeles desacralizados que habitan lugares insospechados y desagradables (v. gr. bodegas, calles, nieblas) y que muestran aspectos físicos negativos en varios casos: Feos, muertos, del carbón, de las bodegas y otros rasgos similares. El poema “Los ángeles muertos” es uno de los mejores poemas de todo el libro y representa un gran ejemplo de esta visión desacralizante en torno a dichos seres de luz que han sido objeto de creaciones artísticas en las iglesias, que han aparecido como personajes en textos literarios y tienen múltiples referencias en los libros sagrados del Cristianismo y, en especial, en La Biblia. De la misma manera, los ángeles de Aragón son ángeles originales, oníricos, fantasmales, regordetes, eróticos, glaciales y/o marmóreos. Son, sobre todo, ángeles desacralizados, imaginados desde la personal perspectiva de un artista plástico: Ángeles que son como entes espirituales y humanos, pues padecen pasiones y, al mismo tiempo, su apariencia física luce como esculturas marmóreas envueltas en nebulosas geométricas y sinuosas, dentro de fragmentos pictóricos y de atmósferas fantásticas, novedosas, originales, profundamente bellas y altamente perturbadoras. En fin, Aragón inventa toda una personalísima fantasmagoría de ángeles, ángeles desacralizados, diferentes a la imaginería cristiana: Ángeles complejos, densos, oníricos. En general, el “ángel” es una “criatura puramente espiritual” y, en general, los ángeles “son los mensajeros del cielo”  y Dios “los ha empleado con frecuencia para llevar sus órdenes y manifestar su voluntad” (“Ángel”). Por su función específica, tienen nombres especiales y forman el noveno y el último coro en la jerarquía celeste (“Ángel”). Sus sinónimos son serafín, querubín y arcángel. Particularmente, San Pablo dice que son espíritus de servicio y “reciben una misión para bien de los que recibirán la salvación” (Hebreos 1: 13-14). En contraste, Aragón toma la figura del ángel y la desacraliza en esta muestra de pinturas del Centro de Desarrollo Cultural con humor, erotismo y/o apariencias desconcertantes de esculturas de piedra o mármol, dentro de situaciones fantásticas. Sin embargo, Aragón también plantea algunos aspectos tradicionales como la lucha entre el bien y el mal, como en el caso del cuadro Entes celestiales vs luciferinos se alternan los disfraces en lucha sempiterna. 


II PINTURA, ESCULTURA Y POESÍA

En especial, destaca en las pinturas de esta exposición de Aragón una especie de diálogo de la pintura con otras artes, por medio de la combinación de elementos de la pintura, la escultura y la poesía en estos veintiún cuadros del artista chihuahuense. Primeramente, casi todos los cuadros son pinturas, pues son obras planas a base de dibujos y colores suaves primordialmente, algunos pintados con los tradicionales y neutros blanco y negro. Sin embargo, son finalmente pinturas con efectos que pueden llamarse “marmóreos”, el cual es un término más escultórico que pictórico. En segundo lugar, las figuras angelicales, humanas, animales y objetuales lucen generalmente como esculturas con carnes pálidas (blancas o en amarillo crema) y con rostros pétreos, ojos vacíos, como si fueran muertos o figuras oníricas parecidas a las figuras de algunas obras surrealistas del artista italiano Giorgio de Chirico. En tercer lugar, varios de los títulos de los cuadros pueden leerse como breves y finos poemas o versos, a veces con imágenes poéticas, situaciones fantásticas y mensajes un tanto humorísticos. Por ejemplo, tres cuadros se titulan Dormí junto al querube que soñaba un color lejano, Por sus versículos se entrepiernaron las niñas verdes con los mancebos que olían a salmos y A los bailarines de la cara en blanco los pinté con plata envejecida. Como puede verse, estos títulos tienen un dejo poético, onírico y hasta erótico.  

III DESCRIPCIÓN DE LAS PINTURAS Y ESCULTURAS DE ARAGÓN


He aquí una breve descripción de las veintitrés obras expuestas en el Centro de Desarrollo Cultural, para visualizar mejor sus temas, sus personajes, sus técnicas pictóricas y/o sus méritos artísticos:

1. Banderillas, taconeos y castañuelas para sacrificar al toro. Dos mujeres danzan en torno a un toro como si fuera un ritual de la muerte. Verdes, amarillos y azules suaves dominan la escena.

2. Por su versículos se entrepiernaron las niñas verdes con los mancebos que olían a salmos. Tres mujeres desnudas hacen el amor con una especie de nube atigrada y un animal presencia los coitos. Como se observa, el titulo es muy revelador de la visión de mundo de Aragón: Erotismo, onirismo y poesía. La mujer aparece como personaje central en el cuadro.

3. Soñé fragmentos petrificados de un concierto submarino. Una mujer aparece con el brazo derecho cortado y un músico toca con una hoja de lo que parece ser una espada. Es una escena onírica que combina el horror y el arte.

4. Al ver que el viento se convirtió en cisne para violar a Leda. Un supuesto cisne toma en su pico una cobija e intenta destapar a una mujer, Leda, la cual está sobre una cama. Lo desconcertante del cuadro es que las dos figuras, la animal y la humana, son dobles. Particularmente, el busto de Leda aparece en tamaño mayor tras el respaldo de la cama. La factura artística se basa en grietas y cuadros, las cuales marcan separaciones o cortes. En suma, el cuadro combina erotismo, onirismo y mitología grecolatina. Leda es un personaje femenino de la mitología griega que fue violada por el dios Zeus, el cual se metamorfoseó en cisne para cometer dicho acto.  De esta unión sexual nacieron los gemelos Castor y Pólux (“Leda”).

5. Cantos levitatorios de los iniciados con el celestial virtuoso al piano. Un hombre extraño ―con sombrero y gato, manto largo y la espalda desnuda― toca música frente a un piano. Dos figuras humanas flotan mágicamente en el espacio de arriba, mostrando pies y hábitos monacales. A la izquierda, dos ángeles interpretan cantos leyendo en sus respectivos libros. Esta escena es de corte monástico y cuenta con imágenes profundamente oníricas por su fantasía de la levitación. El diseño figurativo es blanco y marmóreo y en algunas secciones se tiñe de los colores rosa, azul y verde en algunos pequeños cuadros dentro de la pintura. En general, estos cuadros fragmentan la escena global, como parte de la técnica propia de Aragón. El onirismo es santo y angelical y, al mismo tiempo, se vuelve más complejo, pues aparecen secciones de paredes de cantera en el ángulo inferior izquierdo.

6. En Tejolóachic se colaron vientos musicales que congelaron muslo y pantorrilla (Blanco y negro). Una mujer obesa toca un extraño instrumento de cuerda como si fuera un contrabajo, sentada en una enorme silla de madera. Un hombre descansa en el regazo de ella y toca a la vez una especie de trompeta. Ambos están dentro de una estrecha choza con techo de madera. En las paredes, hay dos cuadros con escenas de los indios americanos, tal vez de los Indios Pueblos: Una casa, una escalera. En general, la extraña escena, los rostros pétreos de los dos personajes principales y la desproporción de las figuras en el centro de la casa sugieren un ambiente de sueño. El nombre geográfico, Tejolóachic, es un elemento regional propio del Estado de Chihuahua.

7. Las Penélopes deshicieron sus tejidos. Dos mujeres extrañas ―vestidos violetas, alas, un pájaro amarillo en una ala― tejen hilos en un telar de madera mientras se miran de frente una a otra. El telar descansa precisamente sobre una mesa y ellas están sentadas en sillas de madera. Piel, madera y paredes son de color amarillo oro. El clásico mito griego de Penélope está retextualizado en esta pintura personal de Aragón. Pénelope es la paciente y fiel esposa de Odiseo, el protagonista de la epopeya clásica La Odisea de Homero (siglo IX a. C.). En este caso, este personaje literario es doble y se combina con la religión cristiana, pues son en realidad dos mujeres ángeles, mediante el sincretismo cultural.

8. Las Penélopes de siempre tejieron las tramas de la vida (Blanco y negro). Una mujer desnuda y un hombre con gorro de piñata tejen hilos en un telar, uno frente a la otra. Como en la pintura Al ver que el viento se convirtió en cisne para violar a Leda, se duplican los rostros de los personajes justo atrás de ellos, en tamaño más grande. La escena es una personalísima visión metafísica dentro de un extraño espacio dominado por otras figuras más: Una mano que hila y el cuerpo de una mujer. En suma, es una escena sobrenatural, propia de un sueño.

9. Berenice y Salomé oficiaron en las carnestolendas con tambores y panderetas ceremoniales. Es un cuadro textural en gris y amarillo tierra. Los dos personajes femeninos citados en el título tocan un tambor y una pandereta en el primerísimo plano. Son cuerpos desnudos, de piel gris, cuerpos obesos como de antiguas Venus prehistóricas o de esculturas, con rostros pétreos o marmóreos, nariz larga y ojos cerrados. La composición de las imágenes está divida con líneas y cuadros. Es un buen dibujo por el trazo de las figuras humanas y los colores glaciales se conjugan para crear un estilo clasicista: Pinturas que reproducen esculturas en el espacio plano del cuadro, con rasgos texturales y una original visión religiosa de la mujer y de la tradicional fiesta cristiana.

10. Orquesté los ensayos como era en un principio. Un hombre y una mujer bailan en un primerísimo plano. Una escena de baile aparece en un cuadro pequeño justo en el ángulo superior izquierdo. Otra vez, las figuras se ven como imágenes texturales, pétreas, marmóreas, con colores suaves (rosa, amarillo, verde y gris). El artista mismo declara en el título que participa del trazo del ensayo de baile. Lo humano se convierte en centro y no lo mítico o lo angelical, pero la técnica es la misma. En suma, son texturas pétreas y pintura que quiere imitar a la escultura. En especial, la voluminosa espalda de la mujer en el primer plano marca el aspecto más humano de este cuadro en particular en contraste con las otras pinturas dominadas por los ángeles o los personajes mitológicos.

11. A los bailarines de la cara en blanco los pinté con plata envejecida. Un hombre y una mujer desnudos y obesos bailan. Al fondo hay cuadros en colores café y amarillo tierra. La escena es atrevida, pues la mujer se recarga en el brazo derecho del hombre. La piel es amarillenta y los rostros brillan como luna, como “plata envejecida”. Aunque humana la escena, la configuración general es distorsionada, expresionista, onírica, irreal, pues los cuerpos son voluminosos y los rostros pequeños y pétreos.

12. Todo languideció en el lavatorio del arcángel (Blanco y negro). Un arcángel lava los pies a una mujer regordeta que tiene sus extremidades inferiores metidas en una tina de madera. Ambos personajes se encuentran dentro de una estrecha casa. Ella tiene un violín en su regazo, maleable como papel, como los relojes del cuadro Persistencia de la memoria del español Salvador Dalí. Ella contempla por la ventana cómo el viento dobla los árboles. En general, la pintura tiene un buen dibujo en blanco y negro, con diversas grietas sembradas en la superficie del cuadro para dar un efecto especial. Otra vez aparecen los trazos texturales propios de la técnica de Aragón. El tema se centra en las figuras del ángel y de la artista y Aragón privilegia al artista como un humano muy digno de ser lavado por un arcángel, como en el tradicional rito cristiano de Semana Santa. Es una escena subversiva y transgresora, perturbadoramente desacralizante. Sin embargo, el lacio violín y los árboles arrebatados por el viento expresan la tristeza, la falta de creación artística posiblemente. Por ello, el trabajo del arcángel puede interpretarse como un acto de piedad y consuelo para la atribulada mujer.  

13. Notas aletargadas en el piano de mi abuelo entre las sombras azules. Las teclas blancas y negras de un piano se muestran en un primer plano sobre un fondo trazado en cuadros amarillo tierra u oro viejo. Abajo, se vislumbran unos pies con tacones, fantasmales pies. El escaso figurativismo de este cuadro (piano y pies) corresponde con precisión con el título del mismo. La escasa música es el centro, lo demás es escenario. Colores texturales, fragmentaciones en cuadros y líneas aparecen otra vez, como propias del estilo artístico de Aragón. Luce como un cuadro menor frente a la poderosa construcción de figuras humanas y angelicales en escenarios oníricos y con profundos simbolismos.

14. Salvé a tres sancristobalitos de la creciente del rio Papigochic. Un hombre robusto carga tres niños apilados extrañamente uno sobre otro y muestra un rostro sereno y sonriente. Son figuras humanas de carne rosada y con camisetas blancas y medias en color violeta. Al fondo, aparece un desierto gris con cerros al fondo, un cielo en color café, algunos pinos, un edificio, un árbol seco y, en especial, restos de esculturas de ángeles. Todos los colores son suaves, en color pastel, y armonizan con el blanco. Frente al hieratismo poético y simbólico de otros cuadros, esta pintura muestra una escena risueña y cómica, pues las cuatro personas lucen como cirqueros, en abierto contraste con el ruinoso y frío fondo desértico. Esta pintura recuerda el sentido cómico y onírico de los ángeles andando en bicicleta sobre el Río Papigochic, cuadro que fue expuesto en el Museo Casa Chihuahua hace tiempo. 

15. Dormí junto al querube que soñaba de un color lejano. Un ángel obeso duerme de costado. Esta imagen se fragmenta en trozos marcados con líneas sinuosas, como si fueran tierras de un desierto amarillo. Es una pintura textural por sus densos colores y sus líneas que dividen la superficie donde descansa el ángel. El autor o personaje que habla en el título del cuadro no aparece en el cuadro. En consecuencia, una posible interpretación es que la imagen solitaria del ángel descansa sobre la superficie del cuerpo mismo del personaje creador de la imagen.

16. Los géminis ruborizados no entendieron el mensaje. Es uno de los mejores cuadros por su tamaño físico y por su gran factura artística. Dibujo y colores armonizan y construyen una realidad ficticia hermosa, metafísica, erótica, profundamente desacralizante, en medio de un espacio físico bien trazado, marmóreo, clasicista y onírico. Dos ángeles gemelos ―aureola sagrada y alas― contemplan el tentador trasero desnudo de una mujer que posa al parecer para la penetración sexual. Los tres ángeles se encuentran dentro de una habitación que tiene cuadros de ladrillos amarillos. La angelita coqueta está frente a un espejo que refleja sus propias alas. Por la ventana se observan en la lejanía cuatro o cinco ángeles femeninos más en la misma postura sexual de la mujer de adentro de la habitación, justo bajo un cielo azulino y violeta. Los rostros de los ángeles son pétreos como los de las esculturas, ojos vacíos, sin iris y con la nariz alargada, Los tres ángeles del primer plano cargan curiosamente cobijas blancas. En suma, es una perturbadora invitación al sexo entre ángeles, los cuales son tradicionalmente seres espirituales y asexuados dentro de la tradición cristiana. En resumen, la pintura combina lo angelical y lo erótico, dentro de una atmosfera onírica y clasicista.  Los ángeles lucen como verdaderas esculturas, sin embargo.

17. Dos querubines se amputaron las alas para ejecutar un tango. Dos ángeles obesos ocupan casi todo el cuadro y bailan sobre un fondo de color tierra u oro viejo. Este color es el mismo de los cuerpos angelicales. Los rostros lucen pétreos y clásicos. Estos ángeles son como fantasmas construidos con un solo color. Sin embargo, se vislumbran las alas en sus espaldas. En general, la escena desborda un humor desacralizante en torno a la figura solemne y tradicional del ángel de la imaginería cristiana: Gordos ángeles y bailando tango y sin alas enormes.

18. Repartí máscaras que protegen de presagios y profetas. Dos personas ―bustos amarillo oro y rosa, turbantes amarillos― aparecen en primerísimo plano sobre un fondo azul oscuro y se protegen los rostros grises y pétreos y geométricos con tres máscaras grandes en color gris. Estas máscaras muestran otras caras con ojos, narices y bocas, como si estuvieron enterradas en dichas máscaras. Estas dos personas representan una escena extraña, surrealista, simbólica, pues rostros y máscaras son ilógicas en verdad, absurdas, como absurda es la misma acción del cuadro. No hay profetas en el sentido tradicional, como dice el título de la pintura. En realidad, el cuadro es la abstracción o simbolización de un punto de vista artístico y religioso: Evitar simbólicamente la acción de profetas y presagios con el uso de máscaras extrañas. Es el cuadro con colores más intensos y con un simbolismo más complejo.

19. Etra posó desnuda y me ofreció su flor con brebaje de toloache. Es un cuadro sensual y muy erótico. Una mujer obesa, desnuda, de piel amarillo oro, llamada Etra, aparece en un primerísimo plano, portando una hierba de frutos negros en su mano derecha, el supuesto toloache o planta embriagante que sirve para embrujar a los enamorados, dentro de la tradición mexicana. Al fondo, un hombre desnudo está de espaldas y parece embriagado o narcotizado. El rostro de la mujer luce muy satisfecho por su acto y el cuerpo es delicioso, de imagen casi táctil. La distorsión del cuerpo femenino ofrece una hiperbolización de un acto en verdad humano: El amor físico de pareja. Con esta pintura, el artista Aragón se desplaza de lo angelical y onírico a la pasión humana, al amor puramente sexual.

20. Entes celestiales vs luciferinos se alternan los disfraces en lucha sempiterna. Es un cuadro metafísico y religioso de gran tamaño y de perfecta hechura artística. Es uno de los mejores de la muestra. Un hombre somete en el suelo a otro hombre y lo presiona con una pieza de madera como de arpa. El piso está desarticulado. Cuatro figuras similares contemplan la feroz lucha física entre ángeles opuestos desde el punto de vista moral, fuera del escenario central cuadriculado. Las carnes de los personajes fantásticos son blancas y de color café claro y, en general, los cuerpos son marmóreos y tienen los ojos vacíos. Los dos luchadores traen curiosamente guaraches o sandalias. En general, la escena contiene un pleno onirismo, una batalla entre ángeles del bien y del mal. La pintura representa un personalísimo homenaje a la imaginería y a la cultura artística cristianas, con una fuerte dosis de rasgos escultóricos en la construcción de las figuras angelicales.

21. Reaparecieron figuras inasibles en lápidas marmóreas. Tres mujeres desnudas ―rostros cubistas y marmóreos― extienden brazos y piernas como en una danza, envueltas en una especie de nebulosa de cuadros amarillos, rosas y verdes, los cuales son las “lápidas marmóreas” que anuncia el título de la pintura. Es otra escena onírica más, subrayada por la nebulosa trazada con una factura textural. Parece como un sueño de mujeres desnudas, fantasmales, marmóreas, con los clásicos ojos vacíos propios del estilo de Aragón. Sexo y muerte se conjugan en esta pintura. 

En tanto, las esculturas en metal sobre el ángel ofrecen otras imágenes sobre el ángel con un estilo personal. Miringo del arcángel (bronce) luce como una planta con bulbos abiertos, pero en realidad es un órgano interno del ser humano: Una parte del oído, transfigurada con el duro metal. “Miringo” es la membrana del tímpano del oído humano y se caracteriza por ser semitransparente, elástica y un poco cónica (“Miringo”). Finalmente, la pieza Fragmentos de ala dorada es un ala de ángel diferente a la tradicionalmente representada y presenta cuatro salientes de metal barnizado en oro. La primera escultura humaniza extrañamente al ángel y la segunda refuerza su imagen tradicional.

IV LUIS Y. ARAGÓN: ESTUDIOS, MURALES Y PREMIOS

Luis Y. Aragón cuenta con obra de caballete, murales y esculturas y es uno de los artistas chihuahuenses con gran trayectoria a nivel nacional e internacional. Estudió artes plásticas en La Esmeralda y en la Academia San Carlos de la Ciudad de México, su primera exposición fue “El Repartidor de Símbolos” (1959) y ha expuesto en más de veinte países, según el cartel de la exposición escrito por la historiadora chihuahuense Alma Montemayor. En especial, destacan sus murales Day Mishi en el Centro Ceremonial Otomí, El Caracol de Corte Transversal de quince metros de altura en Guanajuato, Visión de Mictlán (300 metros) en la Ciudad de México y los siguientes obras públicas en la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH): Visión del Códice de la Cruz Badiana (100 metros) Diálogos del Sol y la Luna (130 metros), Música de los Números, Los Atlantes Lúdicos (18 x 4 metros) y El Conjunto Escultórico de los Aerópagos, de acuerdo a Montemayor. Asimismo, la misma Alma Montemayor informa que Aragón ha recibido los siguientes premios: 1) Primer Premio en Quebec, Canadá, por su escultura en hielo Fragmentos del eterno retorno; 2) Premio Tomás Valles Vivar; 3) Medalla Tlacuilo por el Salón de la Plástica Mexicana; 3) Medalla al Merito Cultural “Víctor Hugo Rascón Banda”. Finalmente, el Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros” de la ciudad de Chihuahua tiene una sala con su nombre y una muestra selecta de su obra artística.
En conclusión, estas obras de Aragón presentadas en el Centro de Desarrollo Cultural confluyen para representar realidades oníricas, bajo densos colores texturales y con la fragmentación del cuadro mediante líneas y grietas, para cristalizar una técnica propia. En cierta forma, sus pinturas quieren ser esculturas en todo momento y por eso las figuras humanas y angelicales se vuelven pétreas y complejas y tienen ojos vacíos, pero aparecen varias veces en medio de escenarios pasionales y eróticos, además de fantásticos. No obstante, estos cuadros conllevan una gran carga simbólica, alegórica y metafísica, pero sobre todo exponen una gran visión estética, delicadamente refinada: La del gran artista mexicano Luis Y. Aragón, el ganador del Premio Gawí Tónara en 2010 en el Estado de Chihuahua.
De esta manera, las veintiún pinturas y las dos esculturas de Aragón proyectan el estilo muy personal y original de uno de los diez artistas chihuahuenses más importantes de la historia y uno de los grandes pintores mexicanos del siglo XX. Las imágenes originales y desacralizantes de los ángeles, el onirismo, el diálogo con la escultura y la poesía y la factura textural de los cuadros, son algunos de los rasgos centrales de esta brillante exposición realizada en el Centro de Desarrollo Cultural de la ciudad de Chihuahua. En general, es una obra seductora y transmite erotismo, lirismo, humor, reflexión y una gran belleza “marmórea”, mediante la configuración de originales figuras de ángeles, de mujeres y de artistas, dentro de escenarios profundamente oníricos.
Los gentiles lectores pueden consultar otros datos y ver algunas pinturas de este artista chihuahuense en el siguiente sitio de Internet: <pagina8.com.mx/2014/03/26/homenaje-al-pintor-luis-y-aragon-en-el-centro-de-desarrollo-cultural>.



Obras citadas
Alberti, Rafael. Sobre los ángeles. Madrid: Alianza, 1982.
“Ángel.” Pequeño Larousse ilustrado. 1991.
“Leda.” Pequeño Larousse ilustrado. 1991.
“Miringo.” Wikipedia. La enciclopedia libre 26 junio 2014. A Wikimedia Project. 25 junio
San Pablo. “Carta a los hebreos.” La Biblia. 41ª ed. Madrid: San Pablo, 2002.

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