miércoles, 20 de junio de 2018

"EXPOSICION COLECTIVA DE ARTES VISUALES 2016": EL BUEN ARTE DE LOS PROFESORES DE ARTE


EXPOSICIÓN COLECTIVA DE ARTES VISUALES 2016” EN CHIHUAHUA: EL BUEN ARTE DE LOS PROFESORES DE ARTE



ÓSCAR ROBLES




          Numerosos espectadores pudieron admirar en 2016 el buen arte de la ciudad de Chihuahua: Figuras de mujeres y hombres contemporáneos; escenas rurales de indígenas tarahumaras; delicados paisajes naturales; imágenes de animales y plantas trazadas con rigor realista y cientificista o con humor y gracia; episodios históricos de la lucha de obreros mexicanos; lucha entre mestizos e indígenas entre las colinas; un homenaje pictórico a la obra de Gabriel García Márquez; una sofisticada fantasía alegórica del artista y su obra; expresiones muy descarnadas de la muerte, entre otros temas. Con esta muestra, se reflejó el “Estado del Arte” de la Universidad Autónoma de Chihuahua [UACH], dentro de una interesante y variada muestra de artes visuales con veintitrés obras de trece artistas que ejercen la academia universitaria.

          Estos trabajos artísticos fueron presentados en el Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros”. Las veintitrés obras se encuadraban en diferentes artes [pinturas, esculturas, fotografías y dibujos], fueron configuradas con diferentes técnicas de la pintura [óleo, acrílico y mixta] y fueron diseñadas con distintas técnicas del dibujo [serigrafía y linografía]. Así pues, estos artistas transitaron en dicha muestra artística del óleo a la mixta, del ensamble a la escultura, del bajorrelieve a la fotografía, de la serigrafía a la acuarela y configuraron el “Estado del Arte” local citadino de la capital del llamado “Estado Grande” dentro de la República Mexicana. En pocas palabras, esta prominente exhibición fue en conjunto una radiante muestra de los estilos singulares, tradicionales y novedosos de los profesores de arte de la UACH.

Con sus interesantes obras, estos imaginativos creadores celebraron el arte chihuahuense con personalísimas construcciones estéticas y visiones culturales. De este modo, convergieron todos en una interesante exposición colectiva exhibida en la Sala Alberto Carlos del Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros”. Al mismo tiempo, todos ellos mostraron su activismo social y expresaron un sentido homenaje laboral: El festejo del aniversario de los trabajadores organizados de la UACH. Por este motivo, la muestra colectiva fue titulada bajo el nombre general de “EXPOSICIÓN COLECTIVA DE ARTES VISUALES 2016”, como parte del XXXIX Aniversario del sindicato de trabajadores del SPAUACH.

Se mencionan aquí las veintitrés obras exhibidas, se hacen sucintas descripciones de las mismas y se exponen sus respectivas fotos. Estos trabajos aparecen en el presente escrito en estricto orden de derecha a izquierda tal y como fueron colocados en la sala de arte.

1. “EVA” [Acrílico, 2016] de José González Lucero. En primerísimo plano, la cabeza monumental de una supuesta deidad indígena prehispánica femenina permanece sobre un pedestal y exhibe una especie de raicilla de manzana. Frente a ella, un extraño hombre de vestimenta café oscuro la contempla en los escalones que conducen al pedestal.

El color violeta de la base y el rojo claro con ligeros tintes amarillos de la cabeza monumental denotan cierta cualidad textural, para dar la apariencia de piedra. Sin embargo, la máscara en pliegues parece mostrar un material más frágil. En realidad, la gigantesca cabeza no representa un antiguo culto religioso prehispánico desde el punto de vista realista y por el título de la obra que hace referencia clara a un personaje femenino del libro del Génesis del Antiguo Testamento. Más bien, la pintura expone una fantasía artística del pintor para exaltar a la mujer y expresar un sentido irónico. Por un lado, es el culto personalísimo a una mujer o Eva arquetípica, la cual puede ser una posible creación artística propia del hombre que la contempla, ya que esta persona no muestra vestimentas indígenas prehispánicas. Por otro, la gran pieza de piedra lleva una especie de antifaz que se despliega hacia abajo en piezas volantes como pliegues de tela, lo cual convierte a la obra artística en una hechura muy estilizada. Finalmente, la cabeza gigante muestra ojos oscuros y vacíos y una sólida nariz geométrica que se une a la breve boca de labios gruesos y curvos. En conjunto, la factura artística de esta interesante y compleja pintura es impecable por la armonía cromática, el firme dibujo y la construcción de los volúmenes. Sin embargo, su significado cultural es complejo y misterioso. Puede verse como una revisión y recreación de la cultura indígena, pero con elementos contemporáneos integrados a la escena. El supuesto artista hombre luce como un simple hombrecillo oscuro y fantasmal, como una mera silueta humana. En tanto, la ramita superior sugiere la posible manzana de Eva. En realidad, la figura indígena de la colosal escultural no es un referente directo a la historia prehispánica, sino más bien una obra artística creada. Por ello, la original y personalísima obra pictórica reluce como una estetizante fantasía de un artista creador, quien contempla su propia creación estética: Una imperfecta mitificación moderna de una Eva o mujer arquetípica extranamente de figura indígena.



"EVA" DE JOSE GONZALEZ LUCERO

2. SIN TÍTULO [Mixta sobre tela, 2014] de Ruth Mora Ordóñez. Este cuadro es una escena dinámica que hace un homenaje pictórico a una de las más originales culturas étnicas del medio rural del Estado de Chihuahua: La cultura tarahumara. En el primer plano del cuadro, un grupo de indígenas rarámuris del sexo masculino celebra la Semana Santa con sus clásicos atuendos de manta, su diadema roja en la cabeza y sus tatuajes blancos en torsos desnudos y rostros. Dentro de una gran escena muy realista en movimiento, los nativos cargan sus tambores y sus varas en medio de un manso y claro llano con las colinas al fondo invadidas por la poética niebla.

          En general, esta escena regionalista de Chihuahua posee una gran factura estética y proyecta un esplendor de celebración cultural de las tradiciones del “México profundo”. La artista traza con sumo cuidado y verismo los cuerpos aglutinados de los tarahumaras, mediante la precisión del dibujo, el diseño de los simétricos volúmenes de cuerpos humanos y objetos y la perfecta y apropiada coloración de vestimenta y cuerpos. En tanto, los colores suaves y claros aportan la perspectiva original de la pintora: No es un realismo plenamente fotográfico y colorido, sino una plasmación un tanto impresionista. De esta manera, el paisaje vaporoso del fondo contrasta con el trazo de la dura tierra color marrón del primer plano. En suma, es una pintura de gran calidad artística y un gran testimonio cultural de las costumbres y tradiciones religiosas de los tarahumaras del campo chihuahuense. El cuadro podría haber sido titulado de manera sencilla como “Semana Santa en la Tarahumara”, por ejemplo, para dar fuerza al contenido de la obra y orientar al espectador nacional e internacional.



SIN TITULO DE RUTH MORA ORDONEZ


3. “KÓRIMA” [Mixta sobre tela, 2014]. De Ruth Mora Ordóñez. El tema de los rarámuris o tarahumaras alcanza en este cuadro una sublime belleza. El título mismo de la obra comunica una explicación cultural al conectarse con los puros elementos visuales. Se recrea una sencilla comida comunitaria y campirana en esta brillante pintura. Unos resplandores plateados de luz bañan las figuras de cinco adultos y tres niños tarahumaras en medio de una escena rural. Las figuras lucen de manera digna y silenciosa y comparten sus alimentos de manera sencilla sobre la tierra. En particular, todas las imágenes fueron plasmadas en un primer plano. A la izquierda, una robusta mujer de vestido blanco sostiene un plato, sentada y de perfil, mientras un tierno niño está cerca de ella, come su alimento con la mano y reposa con la cabeza recargada sobre un bulto, A la derecha, una paciente mujer mueve con una cuchara la comida depositada en uno de las dos ollas grandes y una pequeña niña espera de pie que dicha mujer le sirva en un plato. Al fondo de esta escena, aguardan su turno un hombre con calzón de manta y un niño, quien toma la mano de este adulto, y dos mujeres, una sentada y otra de pie, todos los cuales están envueltos un tanto en sombras por el efecto de la lejanía. La escena se compone también de unas densas nubes blancas al fondo del paisaje campirano.

          Los colores suaves de esta pintura dotan de serenidad a la escena cotidiana. En tanto, los cuidadosos resplandores de luz en cuerpos poetizan toda la silenciosa y paciente comida entre hermanos de raza y miembros de sus propias familias. En especial, la palabra rarámuri “kórima” implica compartir comida u otros objetos entre seres humanos que los necesitan. Los tarahumaras no hacen referencia con este concepto a una específica identidad colectiva, como una manera de practicar un humanismo universal. Así pues, “kórima” representa solidaridad humana y, con ello, se exalta el valor moral y social de la comunidad tarahumara. En especial, las figuras femeninas y masculinas y las imágenes de niños y adultos están trazadas con suaves contornos y colores blandos hasta concretar bellas y dignas figuras indígenas. De este modo, Mora completa una vigorosa exaltación estética y social por parte de la artista y profesora chihuahuense. En resumen, esta pintura es un gran cuadro sobre la cultura de Chihuahua con indígenas intemporales que cobran altura universal con sus prácticas sociales. Especialmente, el tema de la comida en comunidad y en medio de la naturaleza recuerda la importancia de este tópico en la pintura europea. Por ejemplo, aparece en los cuadros de niños y pícaros del español Esteban Murillo, en las escenas agrícolas del francés Alfred Millet y  en los trabajadores del campo del holandés Peter Brueghel El Viejo



"KORIMA" DE RUTH MORA ORDONEZ


4. “CUERPO ETÉREO” [Óleo sobre madera y collage, 2009] de Yesenia Holguín Saucedo. El cuadro muestra a una sensual y bella mujer semidesnuda recostada sobre una plataforma, con el brazo derecho colgante, mirando hacia arriba en actitud reflexiva y con el fondo de unos bien trazados muros ruinosos y descascarados de color marrón.

          El título del cuadro enfatiza la belleza idealizada del cuerpo femenino. Holguín sublima  a esta mujer contrastándolo con el ambiente físico deteriorado de una prisión o habitación pobre. Es una fantasía idealizada de la condición de la mujer por la belleza extrema del cuerpo, por la configuración estética de gran calidad hecha a base de colores suaves de la piel, por el blanco de un manto rotoso y por la pared clara y unos contornos finos. El impacto del volumen corporal de la mujer es grande: Es una imponente beldad cavilosa, pero está encerrada extrañamente en una ruinosa habitación. En particular, el lienzo subraya la soledad de la hermosa mujer y el fracaso del amor e incluye esta idea: “Fragilidad de los vínculos humanos: Un mal de la posmodernidad”. Por eso, se ve un retrato de un hombre y simbólico corazón rojo justo abajo de la plataforma. De este modo, el conjunto parece más bien una poetización de la belleza de la mujer y de la soledad del amor con figuras paradigmáticas. En particular, la ruptura del amor se ve reflejada en el aspecto ruinoso del muro. Esencialmente, la imagen del cuerpo y el rostro de la mujer emanan una gran belleza sublime.  



"CUERPO ETEREO" DE YESENIA HOLGUIN


5. “MARÍA LAURA” [Óleo sobre tela, 2016] de Janette Mendoza. La protagonista de esta pintura es un personaje muy contemporáneo, el cual es captado con rasgos muy realistas de la actual juventud mexicana del siglo XXI. Puede clasificarse como un retrato muy original. En primer plano, una chica joven toma un descanso sobre un silloncito de cuero negro y deja momentáneamente sus tareas de maquillaje en un cuarto de enorme muro gris y baldosas blancas. La gracia de la escena es que la joven cruza su pierna izquierda sobre la derecha de manera despreocupada, está descalza, sostiene un lápiz de maquillaje y un espejito en sus manos y mira hacia la derecha del cuadro como si atendiera a otra persona. Además, esta original escena se nutre del buen trazo y color de los clásicos pantalones vaqueros de mezclilla azul y una blusa blanca que descubre ligeramente la piel de los brazos. Por encima de todo, la artista capta con precisión la belleza, el silencio y la atención del rostro de este personaje femenino y plasma la sencilla y larga trenza desplegada sobre la derecha de su pecho.

          En conjunto, Mendoza cristaliza con gran realismo la imagen de la mujer joven moderna, mexicana y universal a la vez. La simple escena como de apartamento o casa sin muebles implica la independencia del personaje, pero no su soledad. El gesto de su rostro enseña una belleza y una dulzura muy femeninas, las cuales se quedan grabadas en la memoria. En especial, la pose de su cuerpo emana una suave sensualidad y una encantadora informalidad dentro de esta escena de intimismo casero. La construcción de los volúmenes de la mujer y el cuarto es muy simétrica y balanceada y los colores básicos y claros dotan de sencillez al cuadro y, finalmente, redondean esta gran escena. Es una de las mejores obras de la muestra “EXPOSICIÓN COLECTIVA DE ARTES VISUALES 2016”.



"MARIA LAURA" DE JANETTE MENDOZA


6. “DESTINO” [Fotografía, sin fecha] de Janette Mendoza. En contraste con el optimismo del retrato de “MARÍA LAURA”, esta obra se compone de dos fotografías que muestran imágenes perturbadoras y muy físicas sobre la muerte. Contienen la imagen de una calavera humana o animal vista desde abajo, cuyos huesos son de un extraño color naranja oscuro. Se ve la dentadura superior de la calavera y justo al centro hay una perforación circular donde se entrevé un misterioso óvalo blanco, como si fuera una leve inscripción de caverna primitiva.

          Esta vez la artista Mendoza pasa de lo cotidiano y vitalista de su cuadro “MARÍA LAURA” a lo metafísico y mortuorio en “DESTINO”. El título de esta segunda obra se refiere al destino final de los humanos y/o seres vivos: La muerte.  De esta manera, la fotografía realista de una verdadera calavera de un mamífero o humano sirve para proyectar significados metafísicos, con una imagen tenebrosa y verdaderamente disruptiva de la belleza artística tradicional. 



"DESTINO" DE JANETTE MENDOZA


7. “WHAS/ ÓN” [Serigrafía, sin fecha] de Fernando de León. Esta obra es la más compleja de toda la muestra por su yuxtaposición de significados culturales e históricos. Esta serigrafía es un estilizado retrato del primer presidente de los Estados Unidos George Washington (1732-1799). Está tazado con particulares alteraciones o rasgos de mexicanidad e indigenismo, los cuales revelan una humorosa y compleja crítica cultural e histórica del artista. Así pues, esta obra recrea el busto del famoso político norteamericano que aparece en los billetes de dólar. Por ello, es “casi” una reproducción realista de la clásica figura presidencial del político del siglo XVIII. En general, el ilustre militar de los Estados Unidos luce una cara seria, viste con un elegante saco oscuro con camisa blanca y su cuerpo y rostro están en una postura de semiperfil. En tanto, el marco del retrato enseña estilización y elegancia. Esta sola representación pictórica revela una gran destreza artística del dibujante y pintor León.

La crítica cultural es la aportación original del artista. De esta manera, los detalles humorísticos, transgresores y desmitificadores en el retrato constituyen la parte novedosa del dibujante y exponen su perspectiva ideológica e intelectual. El dibujante “mexicaniza” al presidente anglosajón, agregando rasgos faciales indígenas, un arete náhuatl en la oreja derecha, los colores verde y rojo de la bandera mexicana colocada en la parte posterior y la palabra “WASHINGON” en la parte inferior del busto. Como se ve, el propio título del cuadro es una palabra original y muy irreverente que abre los sentidos culturales del cuadro. Entonces, Washington representa el poder político, la moneda del dólar y/o la economía norteamericana en la época contemporánea, en este cuadro satírico. Para el artista Fernando de León, los Estados Unidos y no el personaje libertario George Washington representan la imagen de un “guasón” [bromista] en el siglo XXI y al pare se nutre de la economía mexicana por los rasgos faciales y el estandarte mexicanistas, según la transgresiva y humorística composición lingüística y pictórica del dibujo. Además, la palabra del dibujo implica una muy usada mala palabra en español: El término “Washingón /chingón”. Esta palabra aparece superpuesta al apellido paterno del ilustre presidente norteamericano y denota el rasgo de poder atribuida a la nación norteamericana entera: El Washington-dólar o el poder político de los Estados Unidos es, entonces, el “Washingón” [La ciudad capital de Washington D. C. también es el centro del poder político de los Estados Unidos]. En resumen, León yuxtapone naciones, culturas y tiempos históricos en un solo retrato con sentido lúdico, burlesco, crítico y renovador: Los Estados Unidos y México, lo anglosajón y lo náhuatl, el inglés y el español, la Época Prehispánica y la Época Moderna. Entonces, el significado cultural se vuelve complejo y abierto. El resultado de este trabajo artístico es acercar la historia estadounidense a la historia mexicana y exponer sintéticamente el impacto del poder económico y político de la nación norteamericana en México durante el siglo XXI, de manera visual, simbólica, crítica y humorística. 



"WHAS/ ON" DE FERNANDO DE LEON


8. “1933” [Linografía, sin fecha] de Gustavo Tintori. En primer plano, un obrero camina con la mano izquierda en alto y mira hacia una torre de petróleo y unas chimeneas gigantes que emiten densos y oscuros gases tóxicos. Viste de pantalón negro, camisa blanca y sombrero de palma de ala ancha. Justo debajo de esta escena, aparece la inscripción “Partido de la lucha obrera” en un manto ondulante, muy al estilo de los tradicionales grabados de mensaje político, histórico y/o socialista.

La factura artística de este dibujo es muy expresionista y el mensaje ideológico es patente por parte del artista Tintori. Por el escueto título, se refiere posiblemente a la lucha obrera y campesina mexicana del año de 1933, previa a la presidencia de Lázaro Cárdenas, desarrollada entre 1934 y 1940. En particular, el 31 de mayo de ese cimero año nace la Confederación Nacional Campesina [CNC] en la ciudad de San Luis Potosí, pero la Confederación de Trabajadores Mexicanos [CTM] surge hasta 1936 durante el cardenismo. Entonces, esta linografía representa la lucha obrera de 1933. Por otro lado, el estilo expresionista de la obra se despliega con tres elementos formales: 1) El uso de los básicos colores blanco y negro; 2) en los contornos distorsionantes y muy remarcados de las figuras humanas y objetuales; 3) y en la figura sufriente del personaje único y principal. En especial, el cielo parece como tormenta y está poblado de abundantes líneas blancas y negras. De este modo, Tintori representa alegóricamente un evento de lucha entre el capitalismo y el obrero en México. Al fondo, se ven los negocios industriales y en primer plano aparece el individuo de la clase trabajadora, como una manera de acercarse más a este personaje simbólico, desde el punto de vista autoral. En especial, el obrero luce como víctima del capitalismo y muestra un rostro sufriente y su brazo izquierdo parece entrelazado por músculos que parecen cadenas. En suma, el dibujante une la calidad de la obra artística para transmitir un mensaje político e ideológico.  Es una de las mejores obras de la muestra y emparienta con la gran tradición del grabado mexicano del siglo XX por su carácter social, documental y expresionista.



"1933" DE GUSTAVO TINTORI


9. “MARIPOSAS AMARILLAS I, HOMENAJE A GARCÍA MÁRQUEZ” [Óleo sobre lienzo, 2016] de Magali Hernández González. Una imponente “lluvia” de mariposas amarillas inunda el lienzo con el hermoso cielo azul como fondo. Las de arriba y en primer plano lucen alas delicadas y emanan una belleza fina; las de abajo aparecen como conjuntos de manchas horizontales amarillas vistas desde la lejanía. En especial, el lienzo no tiene marco y da un efecto de pergamino o documento irregular por sus dobleces.

          La artista y académica Hernández rinde un merecido homenaje estético y visual a un episodio de la prominente novela mágico-realista Cien años de soledad (1967) del escritor colombiano García Márquez. Específicamente, este episodio corresponde a la aparición mágica de abundantes mariposas amarillas en Macondo bajo la presencia romántica del Mauricio Babilonia, el amante de la joven Meme que muere asesinado a balazos trágicamente y deja embarazada a esta mujer, según el capítulo 14 de la citada novela colombiana. En resumen, esta pintura se concentra en trazo de una escena de la naturaleza, sin personajes humanos: Es el puro fenómeno del vuelo de las hermosas mariposas. La factura artística enseña un dibujo un tanto difuso y delicados colores claros que transmiten alegría y vida. 



"MARIPOSAS AMARILLAS I, HOMENAJE A GARCIA MARQUEZ" DE MAGALI HERNANDEZ


10-14. SIN TÍTULO. [Sin técnica, sin fecha] de Ramón Durán. Cinco piezas componen esta obra en serie y parecen colocadas como parte de un interesante proceso creador de arte. Son cinco cajitas armadas a manera de ensamble, las cuales contienen un rectángulo blanco con un espejito circular sobre fondo negro y cuatro fotos de cráneos humanos en blanco y negro. Especialmente, dos fotos exhiben calaveras de frente y otras dos calaveras de perfil, desde la perspectiva de acercamiento extremo, lo cual subraya el horror de la muerte.

          El ensamble de Durán es muy experimental, pues rompe la tradicional unidad de la obra de arte y su configuración de foto con marco, para convertirla en una serie que representa un proceso o una variedad de imágenes sobre la muerte. Esencialmente, su obra transforma la tenebrosa e inquietante calavera humana al ponerla en cajitas que son como ataúdes. Al final de cuentas, este perturbador tema se transforma en arte al encuadrar la imagen de la irregular y asimétrica calavera dentro de una simétrica estructura geométrica. Fundamentalmente, el espejo inicial trata de ser un símbolo de identidad y un reflejo del rostro vivo de los espectadores que se miran ahí con su carne y su piel, para luego confrontarse con los tenebrosos huesos sin carne y con las cuencas oscuras y los dientes de las otras cuatro cajas que componen la interesante serie creativa. En general, la obra se basa en las técnicas del ensamble y la fotografía. 



SIN TITULO 1 DE RAMON DURAN



SIN TITULO 2 DE RAMON DURAN


SIN TITULO 3 DE RAMON DURAN


SIN TITULO 4 DE RAMON DURAN


SIN TITULO 5 DE RAMON DURAN


15. “MARIPOSAS AMARILLAS II, HOMENAJE A GARCÍA MÁRQUEZ” [Óleo sobre lienzo, 2016] de Magali Hernández González. Esta pintura recrea también las mariposas amarillas volando en el cielo con un lienzo sin marcos que sugiere la forma del pergamino, como parte de un sensible homenaje al escritor colombiano.

La belleza fina y frágil de las mariposas es otra vez el personaje principal de este homenaje a Cien años de soledad, pero sin la presencia del personaje Mauricio Babilonia. Armonía cromática y suave y delicado dibujo se conjuntan en este lienzo volante. La cantidad exorbitante de mariposas implica el carácter mágico-realista del famoso episodio de amor y belleza en torno al trágico personaje del capítulo 14 de la famosa novela del Boom Latinoamericano. En especial, el cielo luce más claro y hasta blanquecino, lo cual disminuye un tanto la jerarquía estética del cuadro. 



"MARIPOSAS AMARILLAS II, HOMENAJE A GARCIA MARQUEZ" DE MAGALY HERNANDEZ


16. “PUNTO Y FIN” [Resina poliéster, sin fecha] de Ramón Durán. Cinco cuadritos en reproducen la calavera en relieve. Estas piezas muestran diferentes colores de los materiales y los objetos se encuentran dentro de una larga caja rectangular de madera cruda. Los colores son blanco, verde aguamar, azul rey, verde claro y marrón claro.

          El artista continúa con su recreación de la muerte iniciada en el famoso ensamble en serie con fotos en blanco y negro citado antes en el presente artículo. Esta vez los cráneos humanos son reproducidos mediante un trabajo más detallado y cercano a la creatividad artística de Durán. Es un ensamble experimental que suaviza con belleza virtual la imagen de la muerte y, por ello, refina las calaveras hasta convertirlas en verdaderos objetos estéticos. El colorido vivo resalta la calidad más formalista de las piezas de arte. En particular, la concentración de los cráneos inventados en una sola caja dialoga con su previo ensamble de fotos con cráneos humanos reales. La intención posible de Durán es indicarnos que la muerte cruda puede convertirse en obra de arte más agradable por los colores vivaces y menos tenebrosos.



"PUNTO Y FIN" DE RAMON DURAN


17. “CAVILACIONES” [Resina, metal, MDF, sin fecha] de Pedro Ibarra E. Sobre un mueble color gris oscuro en postura vertical, asoma una mujer desnuda. La figura reflexiona cabizbaja, con el rostro serio, los ojos cerrados y las manos entrecruzadas. Es una escultura en color muy blanco, forjada con el sensual pero neutro torso de la mujer, quien muestra pechos desnudos.

          Con esta obra novedosa, Ibarra construye un cuerpo femenino bello y joven con una básica forja de volumen y contornos, pero sin variaciones de colores naturalistas. Es una especie de estatua plana, de paradigma o símbolo por el uso único del color extremadamente blanco como de plástico. La reflexión y seriedad de esta mujer comunican una parte de la psicología de la mujer. Como elemento misterioso y disruptivo, la mano derecha de ella toma sutilmente un hilo negro que desciende hasta un hueco circular situado justo abajo del mueble vertical color plomo. 


"CAVILACIONES" DE PEDRO IBARRA [IMAGEN COMPLETA]





"CAVILACIONES" DE PEDRO IBARRA [IMAGEN DE ACERCAMIENTO]



18. “BUTTERFLY IN SUMMER” [Acrílico sobre lienzo, 2015] de Alicia García Casauranc. En el primerísimo plano, una mariposa roja se refresca graciosamente con un ventilador gigante y gris en medio de un exuberante y muy bello campo de girasoles, con el fondo del cielo azulino y seminublado. El poderoso aire de la máquina deshoja cómicamente las alas del insecto volador.

          En este lienzo, la naturaleza [flores y mariposa] convive con la tecnología moderna [ventilador eléctrico] y la artista García plasma una chispeante escena con humor tierno. Por ello, este cuadro se encuadra en un tema más ligado al cine y a la televisión, otras dos grandes tecnologías del siglo XX y el siglo XXI. El cómico evento “dialoga” con las caricaturas y el cine de dibujos animados, donde aparecen animales como personajes en forma constante. Además, el título en inglés refuerza esta idea de acercarse al tiempo de la economía global entre el siglo XX y el XXI, durante una etapa en que el cine norteamericano ha creado obras maestras de dibujos animados, tales como Ants (Estados Unidos, 1977) del norteamericano Robert Sheerer. Particularmente, los contornos suaves de los volúmenes y los colores claros comunican ternura y gracia. Finalmente, el evento central de la pintura es verdaderamente cómico, más propio para infantes. Hay que recordar que la pintora y dibujante García Casauranc ha creado numeroso dibujos en homenaje a los personajes animales del célebre compositor mexicano Gabilondo Soler Cri-Cri.



"BUTTEFLY IN SUMMER" DE ALICIA GARCIA


19. “BUTTERFLY” [Acrílico sobre lienzo, 2015] de Alicia García Casauranc. Esta pintura continúa el tema del mismo insecto volador del cuadro anterior. Su factura artística es perfecta y encantadora, visual y temáticamente. En primer plano, una mosca se posa en una amarillosa y deliciosa barra de mantequilla, la cual está depositada en un papel aluminio. La escena ocurre justo arriba de una mesa cubierta con un bello mantel blanco, trazado con líneas en cuadro color verde. Cerca de estos objetos, se yergue un florero de base blanca y café claro con flores amarillas como la mantequilla. Al fondo, se ve una silla y la pared es color violeta.

          Son maravillosos en este cuadro la prominencia de los colores suaves y alegres y los contornos delicados y casi imperceptibles del dibujo. De este modo, la forma artística es impecable y el contenido transmite humor y gracia. La pintora usa el título en inglés otra vez, pero en este cuadro juega más y se divierte con el significado lingüístico del título del brillante cuadro: Ya no es una mariposa [buttefly] solamente, sino que hay una mosca [fly] en la mantequilla [butter]. En resumen, forma y contenido integran una gran unidad artística. La pintura destaca entre el resto de las obras de esta importante exhibición de artistas que son profesores de arte. 



"BUTTERFLY" DE ALICIA GARCIA


20. “REENCUENTRO” [Acrílico sobre tela, 2016] de Antonieta Martínez Arriaga. Es una pintura sobre la solitaria naturaleza, trazada con estilización y gran delicadeza, lejos del tradicional realismo pictórico. Un tronco oscuro, ruinoso y seco aparece en primer plano, justo a la izquierda del cuadro. Su aparente fealdad y su oscura soledad son embellecidas con la presencia del vivo paisaje vegetal que lo rodea. Entonces, se mira una espejeante linfa de una laguna de claridad azulina, varias esbeltas varas marrón oscuro clavadas en el agua, un finísimo follaje de árboles con hojas de amarillo delicado y frutillas rojizas y un cielo azulino y claro al fondo del cuadro.

          Este paisaje de la pintora Martínez es sencillo y representa la belleza pura y delicada de la naturaleza. Es como un paraje visto, soñado y/o inventado por la imaginación creadora de la creativa artista. Su trazo es muy original y refleja el refinamiento supremo del alma. Formalmente, vegetación y agua construyen una escena casi mágica, con la proyección de un esteticismo quintaesencial. Al mismo tiempo, se pergeña un fino mensaje humano y vitalista: Un tronco seco adquiere belleza en medio de la serenidad y belleza del agua y la vivacidad colorida de la vegetación. Sobresale como una gran obra dentro de la muestra “EXPOSICIÓN COLECTIVA DE ARTES VISUALES 2016”.



"REENCUENTRO" DE ANTONIETA MARTINEZ


21. “CACTACEAE” [Acuarela sobre papel, sin fecha] de Águeda Caballero Almecija. El arte se acerca a la ciencia en esta pintura sencilla de extremo acercamiento. Desde el título en latín de esta planta, se observa la inclinación claramente botánica de la pintora. Entonces, la artista plasma con sus colores una planta cactácea de forma circular vista en extremo acercamiento. Así, pinta los detalles delicados de sus hojas color verde oscuro puestas en desorden dentro de la planta y parecen como si estuvieran dentro de una canasta de hojas delgadas o tiras de verde claro. Justo arriba, se ve una cáscara seca y amarilla.  

          La hechura estética de esta acuarela de la pintora Caballero es realista, casi fotográfica, En particular, muestra una gran destreza artística fundada en el cuidadoso trazo y la plasmación de los detalles. El fino ojo de la pintora proyecta su celo botánica y científico y  reconstruye la belleza casi artesanal y simple de una planta cactácea. Finalmente, la figura vegetal parece como una rústica ollita o una vasija de té. 



"CACTACEAE" DE AGUEDA CABALLERO


22. “STRONGLYLODON  MACROBOTRYS” [Acuarela sobre papel, sin fecha] de Águeda Caballero Almecija. En el primerísimo plano, se dibuja materialmente una planta de pulpas blancas y azulinas, con un botón o fruto de colores marrón claro en el centro y azul fuerte en la parte superior. Es la exótica planta Trepadora de Jade o Enredadera Turquesa, la cual puede medir hasta quince metros de altura  y cuyas flores pueden alcanzar hasta tres metros.

          En realidad, la acuarela de la artista Caballero plasma una pequeña parte de esta planta con una intención didáctica y un tanto cientificista. Aunque la planta o árbol es gigante, la perspectiva de la artista en este cuadro es de extremo acercamiento con la imagen de la famosa planta filipina. El dibujo es firme y diseña muy bien los volúmenes y contornos. Por la suavidad de los colores, esta obra se acerca más a un trabajo cientificista que a un trabajo artístico de gran originalidad y vigor estético. En especial, el título en latín de la acuarela se refiere a una planta liana leguminosa nativa de los bosques tropicales de Las Filipinas, a la cual se llama “Enredadera Esmeralda”, “Trepadora de Jade” o “Enredadera Jade Esmeralda” (“Strongylodon”). 



"STRONGYLODON MACROBOTRYS" DE AGUEDA CABALLERO


23. “VIGÍA” [Tallado en bajo relieve, sin fecha] de Rafael Acosta. La fina talla de esta obra recrea una escena de los indígenas que asechaban las carretas de mestizos o criollos en los caminos de tierra. Se ve la buena forja de las colinas al fondo y la carreta de madera con lona tirada por tres bueyes y un conductor adentro. En sí, este paisaje lejano es hermoso y vigoroso. Sin embargo, la mejor figura de la obra se encuentra en el primer plano, justo a la derecha del relieve. Se trata de un indígena vestido con taparrabo y diadema de manta en la cabeza, cabalgando sobre un fuerte corcel sin montura, cerca de tres enormes rocas que están al borde de un precipicio.

          La escena rural tal vez es propia del México del siglo XIX o principios del siglo XX. Representa la lucha entre indígenas y mestizos por el territorio y el comercio. En particular, el protagonista indígena es el vigilante o “vigía” a que se refiere el título de la obra de Acosta. Por ello, se observa en el primer plano. La buena factura estética es imponente. Las tallas son finas y el paisaje campestre adquiere fuerza artística para cristalizar la preparación de un posible asalto por parte del indígena. Finalmente, el dominante color café oscuro brillante culmina la belleza de la obra. Este relieve es muy singular entre todas las obras de la muestra de la Quinta Gameros por su buena hechura estética con dimensiones realistas.



"VIGIA" DE RAFAEL ACOSTA


En conjunto, estos trece creadores culturales de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) exhibieron un total de veintitrés originales obras de arte en el Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros”, entre el 16 de marzo y el 18 de abril de 2016. Los artistas se han desempeñado como profesores de arte durante un buen número de años y han formado decenas de artistas en las aulas de la UACH.

En conclusión, la “EXPOSICIÓN COLECTIVA DE ARTES VISUALES 2016” mostró que el arte local de la ciudad de Chihuahua está muy vivo, es muy creativo y genera diversos imaginarios artísticos que emiten claras “señales de identidad” personal. Algunas de ellas son, pues, pinturas que ya son reconocidas por el estilo propio como en los casos de Alicia García Casauranc, Fernando de León, José González Lucero y Ruth Mora Ordóñez, entre otros. Especialmente, la última artista refleja una tendencia nacionalista e indigenista de gran calidad estética, plasmando figuras indígenas en sus cuadros realistas y documentales  que exaltan a la cultura tarahumara chihuahuense.






Obras citadas

“Strongylodon Macrobotrys.” Wikipedia. The Free Encyclopedia. 20 junio 2018.

Wikimedia Foundation, Inc. 8 junio 2018. <https://en.wikipedia.org/wiki/Strongylodon_macrobotrys>.








martes, 29 de mayo de 2018

"HILOS DE EVA" DE DANIEL MILLAN: CREATIVOS DIBUJOS SOBRE PARADIGMAS FEMENINOS


HILOS DE EVA” DE DANIEL MILLÁN: CREATIVOS DIBUJOS SOBRE PARADIGMAS FEMENINOS





ÓSCAR ROBLES





          Doce dibujos a lápiz trazan las imágenes físicas y psicológicas de la mujer occidental y construyen algunos arquetipos femeninos. Con el fino flujo de líneas y el cuidadoso armado de volúmenes, el talentoso dibujante chihuahuense Daniel Millán perfila figuras de mujeres con diversas personalidades, usando el blanco y el negro y algunos colores más. La muestra se llamó “HILOS DE EVA” en referencia a los cabellos femeninos, a los contornos del lápiz del dibujante y tal vez al sutil dominio y seducción que ejerce la mujer en el hombre. En general, la configuración de estos doce personajes se nutre de exageración, fantasía, lirismo y/o humor.

          En los doce espléndidos dibujos, el cabello es el motivo principal en el cuerpo de la mujer y la configuración de los “hilos” funciona para construir interesantes y seductores paradigmas femeninos. En general, la factura artística de todos los dibujos es armónica y fina y su mensaje es positivo y muy estético: La mujer es polifacética y el cabello es uno de sus silenciosos y sugerentes mensajeros. En suma, el cabello femenino se vuelve en personaje principal de toda la interesante y creativa muestra. He aquí los títulos tan variados de sus obras y unas someras descripciones de los mismos:

1. “LA VIRGEN” [sanguina o lápiz rojo sobre papel, sin fecha]. La mujer protagonista muestra unas pelmazas rojas en su cabeza y largas tiras de cabello. El personaje mira de frente con inocencia. En la tradición cristiana, la virgen se refiere principalmente a la Santísima Virgen María y a la mujer occidental que encarna el prototipo de la virginidad.

2. “MEDUSA” [Lápiz sobre papel, sin fecha]. Esta figura femenina fue trazada en un unitario y seductor color amarillo. Las púas de cabellos penden de la espalda de esta mítica y fantástica mujer de la mitología griega, las cuales son captadas por los espectadores desde la parte posterior del personaje. Medusa era una de las tres Gorgonas. Palas Atenea, quien era la diosa de la sabiduría, las artes, las ciencias y la industria, “metamorfoseó sus cabellos [de Medusa] en serpientes y dio a sus ojos el poder de convertir en piedra cuanto miraban” y luego el héroe mitológico Perseo le cortó la cabeza y se sirvió de ella “para petrificar a sus enemigos” (“Medusa”). Por su detallado trazo, es una de las mejores obras de la muestra.

3. “CRAKEN” [Lápiz sobre papel, sin fecha]. El personaje femenino aparece con una abundante “vegetación” de rizos rojos, vista de frente por el artista.  

4. “LA LUNA” [Pastel azul sobre papel, sin fecha]. La mujer está de perfil en el dibujo y muestra un corte de cabellos que reluce como un hormiguero de color azul rey. Como se sabe, la mujer y sus emociones están asociadas a la luna tradicionalmente. Este personaje puede ser visto como una posible encarnación fantástica del astro nocturnal de la luna.

5. “GEA” [Lápiz sepia sobre papel, sin fecha]. En el dibujo, un tronco café oscuro exhibe las trenzas enredadas desde atrás. Esta mujer representa a Gea, según la visión del dibujante Millán. Gea era la diosa Tierra, según la mitología griega. Era esposa de Urano y madre de Cronos y Anteo (“Gea”). Por ello, este personaje femenino mitológico está diseñado en un terrestre color café.

6. “LA FEMME ENFANT” [Lápiz color sobre papel, sin fecha]. La mujer exhibe un manojo desparramado de cabellos dorados, visto desde la perspectiva de atrás, la perspectiva dominante en la mayoría de los dibujos de “HILOS DE EVA”. El personaje protagonista luce con un manantial del sutil pelo de la niña, cuyo rostro no se mira. El título en francés subraya precisamente al personaje de la peculiar infante.

7. “EL CICLO” [Lápiz sepia sobre papel, sin fecha]. En el dibujo, una bola de trenzas negras múltiples luce como un sembradío. También, la perspectiva de la figura es vista desde atrás. El personaje femenino parece una bola de estambre con trenzas simétricas que denotan ser parte de un “ciclo”.

8. “DÁNAE” [Lápiz color sobre papel, sin fecha]. La mujer muestra una erupción de cabellos color naranja oscuro, vistos desde frente. La bella cabellera se derrama hacia la espalda de la bella fémina. Ella representa al personaje mitológico de Dánae, como reza el título del dibujo. En particular, Dánae era hija de Acrisio, rey de Argos, y engendró a Perseo con Zeus, el dios padre de la mitología griega identificado con Júpiter. Para poseer a Dánae, Zeus entró “en forma de lluvia de oro en una torre de bronce”, donde ella estaba encerrada por orden de su padre (“Dánae”).

9. “SIRENA” [Lápiz de color sobre papel, sin fecha]. Es uno de los mejores dibujos sobre la cabellera de la mujer. Una sirena de cabellos dorados aparece de perfil. Abajo, luce su cola de pescado, trenzada y pintada con colores verdes. La sirena se yergue de pie y se enrosca como serpiente, en una configuración artística de suprema belleza en torno al clásico personaje mitológico. La sirena era un “ser fabuloso, mitad mujer, mitad pez” (“Sirena”).

10. “LA VIUDA” [Lápiz sepia sobre papel, sin fecha]. Un bulto de cabello negro es visto desde la parte posterior del cuerpo de la mujer. Las trenzas están enredadas y el pelo recogido. Se ven cuatro chimpas de cada lado del cuerpo femenino, las cuales se transfiguran como patas del venenoso y oscuro insecto que da nombre a este brillante dibujo. En suma, el artista despliega belleza en la forma artística e ironía en el significado cultural. Es de los mejores por su destreza en el trazo y en la configuración original de este personaje.

11. “VENUS” [Lápiz sobre papel, sin fecha]. Cuatro columnas redondeadas de cabello negro de diferente dimensión constituyen la base de este arquetipo femenino. Luce como un cuerpo obeso de antigua Venus primitiva, cabeza arriba y piernas regordetas abajo. Su trazo es impecable y se proyecta como un homenaje a la antigua diosa del amor y la belleza, según la mitología grecolatina. Venus es identificada como Afrodita en la mitología griega. Sin embargo, este personaje se acerca más a las figuras de las esculturas femeninas antiguas que eran precisamente de cuerpo obeso.

12. “LA EVA” [Lápiz sobre sepia sobre papel, sin fecha]. Vista desde atrás, esta mujer exhibe una larga y sinuosa trenza, la cual pende de una cabeza pequeña y se enrosca en el suelo hasta formar volúmenes gruesos y una delgada cola al final. De este modo, la contundente cabellera parece una serpiente: Es la serpiente de la historia bíblica del libro del Génesis. Así pues, el personaje integra al mismo tiempo al personaje femenino de Eva y a la serpiente misma que apareció en el Paraíso Terrenal. En esta recreación visual, Millán expone que la cabellera viboresca de Eva fue en realidad la causa de la tentación carnal hacia Adán, quien fue el primer hombre sobre la tierra, según el relato bíblico del Antiguo Testamento. También, este paradigma puede hacer referencia a todo personaje femenino que implica tentación sensual y seducción con su cabello. En especial, se resalta la finura de las trenzas dibujadas y la perfecta simetría de la caída y el enroscamiento del cabello. El dibujo fue pintado en  los tradicionales colores blanco y negro y cristaliza una versión artística de la primera mujer sobre la tierra. Así pues, este ancestral clásico paradigma de Eva representa a la mujer de tentación, la mujer sensual, la mujer pecado, la mujer animal y la mujer serpiente. En especial, reluce el alto contraste entre pequeña cabeza hermosa y bien peinada y entre el colgante cabello de serpiente que se enrosca. Entonces, el artista resalta y exalta a Eva, símbolo vivo de la mujer en Occidente. De esta manera, Millán concreta así uno de los mejores dibujos de la muestra. Esta obra es precisamente el cuadro emblema de la muestra “HILOS DE EVA” por el protagonismo del personaje bíblico, paradigma de belleza femenina.

El personaje de Eva aparece en las secciones 2 y 3 del libro de El Génesis del Antiguo Testamento. Según este libro bíblico, ella es formada por Yavé a partir de la costilla de Adán, el primer hombre sobre la tierra. En el relato, Dios les prohíbe comer fruta de los árboles de la Vida y de la Ciencia, los cuales estaban plantados en el jardín del Paraíso Terrenal, pero la serpiente convence a Eva de probar el fruto del Árbol de la Ciencia y se lo da también al primer hombre sobre la tierra. Como consecuencia, Yavé condena a Eva a sufrir físicamente en los embarazos y estar sometida a un hombre y a Adán a trabajar arduamente para sobrevivir y luego sentencia a ambos a experimentar la muerte por su pecado original (Génesis 2-3). Utilizando el cabello de la mujer, Millán funde a la serpiente y a Eva en el mismo personaje, como se explicó antes.

          En conclusión, “HILOS DE EVA” de Daniel Millán “teje” una “madeja” llena de arte y de arquetipos femeninos con el suave pulso de sus lápices hasta concretar algunos paradigmas “enredados” pacientemente hasta “peinar” a la mujer universal e “hilar” líneas y líneas y colorear delicadamente contornos, para dar volumen al justo y original peinado salido de su original imaginería artística. De este modo, el dibujante Millán se forja como peluquero y estilista de mujeres imaginarias con sus finos lápices, se sueña artista del cabello e imagina a varias mujeres con belleza, imaginación, sensualidad, humor e ironía. Sus doce dibujos reflejan la creatividad original del dibujante que construye arquetipos con refinado dibujo y armónicos volúmenes de peinados, los cuales denotan un gran sentido y simbolismo, para rendir homenaje a la mujer. En sus obras a lápiz, hay mitos universales, clases de mujeres por edad y estado civil, fantasías marinas y mitos clásicos de la Antigüedad.

La exhibición “HILOS DE EVA” del chihuahuense Daniel Millán proyectó diferentes personalidades y arquetipos de la mujer en Occidente, por medio de un fino dibujo y perfectos volúmenes de cabellos, cuerpos y rostros femeninos. Fue mostrada en la Sala José Fuentes Mares del Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros” entre el 4 de marzo y el 4 abril de 2016. Los dibujos no presentaban una fecha específica de creación.

Los gentiles lectores pueden admirar algunos dibujos de la muestra “HILOS DE EVA” de Daniel Millán en el siguiente sitio:






Obras citadas

La Biblia. Trad. del hebreo y el griego. 41ed. Madrid: Editorial Verbo Divino,

2002.

“Dánae.” Pequeño Larousse ilustrado. 15ª ed. 1991.

“Gea.” Pequeño Larousse ilustrado. 15ª ed. 1991.

“Medusa.” Pequeño Larousse ilustrado. 15ª ed. 1991.

“Sirena.” Pequeño Larousse ilustrado. 15ª ed. 1991.

“Venus.” Pequeño Larousse ilustrado. 15ª ed. 1991.


"DETRAS DE UN ROSTRO" EN CHIHUAHUA: ARTE Y TESTIMONIO SOCIAL DE CINCO FOTOGRAFOS

DETRÁS DE UN ROSTRO” EN CHIHUAHUA: ARTE Y TESTIMONIO SOCIAL DE CINCO FOTÓGRAFOS


ÓSCAR ROBLES


      Cinco fotógrafos brindaron su estilo artístico y su personal visión de mundo sobre la gente del siglo XXI, por medio de veinticinco fotografías captadas en extremo acercamiento y de busto, en color y en blanco y negro. En conjunto, las fotos reflejaban un enfoque de pathos o crisis emocional y física y un sentido lúdico de las imágenes humanas. De este modo, enfermedad, pobreza, perversidad, moda y violencia se proyectaban en dichas obras. Fueron, pues, cinco perspectivas artísticas sobre la psicología humana, la cultura y la sociedad mexicana del siglo XXI.

Todas las fotos constituyeron una muestra creativa de sentido estético y de gran mensaje social. Estas obras estaban enfocadas desde un ángulo cercano, en primerísimo plano, para resaltar la humanidad, la profesión o el juego. En especial, las fotos ahondaban emociones y provocaban compasión, belleza, rechazo o admiración entre los espectadores.  

      En primer lugar, Javier Ramos presentó cinco caras de mujeres obesas y rapadas, sufrientes o sonrientes, todas las cuales padecían cáncer. En tanto, Jell Loya ofreció al público cinco caras tiernas de niños y niñas indígenas, unos jugando con un balón de futbol soccer, otros chupándose el dedo y algunas cubiertas con  rebozo. Todos resplandecían sus ojos dulces e inocentes.

      Por su parte, los fotógrafos Enrique Estrada, Armando Cárdenas y Mauro Aguilar expusieron cinco rostros de cuatro hombres y una mujer expresando gestos duros, todos ellos envueltos en un manto de colores, unos con barbas y uno con sombrero de fieltro de ala ancha; cinco caras de personas en montaje multiplicador: unas eran mujeres con inquietantes armas de fuego y dos de los rostros proyectaban una alteración fantástica con extraños y marcados y perturbadores vacíos en los músculos faciales. Todas estas fotos fueron tomadas sobre un neutral fondo blanco.

     Así pues, estas veinticinco fotos retrataron las caras de la sociedad actual mexicana, bajo el capitalismo global. Eran mujeres, niños y hombres; enfermos, pobres y maniáticos; jóvenes y viejos; y mestizos e indígenas. La perspectiva espacial colectiva era muy similar: El acercamiento o “close up”. De este modo, se vieron en las piezas fotográficas rostros sonrientes, tristes, obesos, serios, tiernos, violentos, sofisticados y teatrales.

          Por otro lado, las técnicas eran tradicionales. Unas eran fotos directas a la persona o con efectos especiales, por medio de colores variados en cuerpos o montajes de figuras sobre fondo blanco; en otras, dominaban el blanco y el negro y los colores. En general, la hechura de estas obras relucía buena calidad artística y buscaban documentar visualmente una parte de la sociedad mexicana, captada desde sus problemas personales y colectivos, sus ocupaciones, obsesiones y juegos.

      Por estos rostros hondamente expresivos de las fotos, los espectadores podrían haberse conmovido, podrían haberse sentido muy atraídos y podrían hasta haber reconocido los síntomas de la sociedad mexicana actual. Ya sea enfermedad o miseria, violencia o modas en vestido, figuras de cine o personas anónimas de la calle, todas las fotos revelaron arte y testimonio social, cultura y crítica. Las obras oscilaban entre la foto de pose planeada del personaje y la foto que atrapaba la vida espontánea de los espacios privados y públicos.

       En conclusión, los cinco fotógrafos mostraron los rostros y situaciones que revelaban algunos procesos dominantes de la cultura mexicana del siglo XXI. Se observaron tanto los problemas sociales como los problemas de salud y las modas en el vestir. En suma, se conjugaron estética y denuncia social, juego y documentalismo y realismo y técnica de montaje. Finalmente, los cinco artistas visuales exhibieron el talento de la fotografía mexicana. Estos artistas fueron Javier Ramos, Jell Loya, Enrique Estrada, Armando Cárdenas y Mauro Aguilar.

      La exhibición “Detrás de un rostro” fue expuesta en el Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros” durante la primavera de 2016.

martes, 22 de mayo de 2018

"TRANSFIGURACIONES" DE EBER SAENZ: LA INTUICION DE LO ABSTRACTO EN LA PINTURA


TRANSFIGURACIONES” DE EBER SÁENZ: LA INTUICIÓN DE LO ABSTRACTO EN LA PINTURA





ÓSCAR ROBLES




          Intuición y descontrol del acto creador del artista plástico: De los contornos, los colores, los volúmenes. . . “El controlado descontrol” del arte. El pintor chihuahuense Éber Sáenz define en esa breve frase entrecomillada la naturaleza de su exploración del arte abstracto en la interesante muestra “Transfiguraciones”. En el cartel de presentación, también explica su experiencia académica y su búsqueda interior para construir una belleza compleja e inexplicable desde un punto de vista racional y lógico.

De este modo, el artista Sáenz experimenta a través de la exposición directa de imágenes espontáneas, de las formas en busca de significado y de la configuración de irracionales significados como en los sueños; juega a construir novedosas armonías cromáticas y “bosques” de líneas y pintas que seducen la mirada; construye una mirada nueva y compleja sobre mundos que se han conocido previamente, a través del contacto directo con la realidad objetiva o del arte figurativo que la reproduce en lienzos; renace y recrea mundos que procesa irracionalmente en el subconsciente e intuye una belleza inusitada que no tiene (no busca) una explicación integral. Todo con su “pincel automático psíquico puro”.

Con este enfoque intuitivo, Sáenz crea seis acuarelas de gran calidad artística y una buena “transfiguración” estética y construye catorce acrílicos que despliegan una exploración más audaz y más pura con el arte abstracto.



I LAS ACUARELAS: ABSTRACTOS MÁS “TRANSFIGURADOS”


          Las seis acuarelas quintaesencian y concentran lo mejor de su arte abstracto. Por ejemplo, “Corazón de niño” es una alegría de manchas de colores intensos, que van de los amarillos a los azules, de los rosas a los violetas, como si fueran porciones de nieves de colores o algodones de azúcar o manchas de emociones de belleza pura dentro del corazón de un artista niño. Entonces, aparecen descargas cromáticas que flotan en el cuadro y diversas pintas disgregantes, primitivas y lúdicas de contornos difusos: Un corazón infantil visto desde adentro con los ojos del intuitivo pintor. 


"CORAZON DE NINO" [ACUARELA]


En tanto, la acuarela “El manantial” es básicamente una corteza mineral de colores amarillo y marrón en el centro del cuadro y con tonos grises alrededor. Estos colores texturales sugieren un tanto cómo pueden ser los refugios telúricos del agua o representan la imagen del propio “manantial” de la creación artística, veta matriz de imágenes estéticas en bruto. Ante todo, es arte abstracto que se quiere figurativo, imágenes texturales reconcentradas en un secreto manantial de tierras o rocas imaginadas.


"EL MANANTIAL" [ACUARELA]


          También, Sáenz tiene un “Sueño en el desierto”, un titulo que informa sobre la fuente onírica de esta obra. Es una acuarela plena de amarillos texturales como corteza telúrica o mapa. Los manchones breves de negro, azul y gris refuerzan el protagonismo del amarillo dominante. El lienzo es, pues, pura territorialidad del sueño; abstracto de un desierto muy personal; manchas que se diseminan en la superficie de manera espontánea y abren su significado a partir del referente físico real enunciado en el título del cuadro. El pintor imagina un sueño e inventa un trozo de difuso desierto: El desierto íntimo emanado directamente del inconsciente del pintor.


"SUENO EN EL DESIERTO" [ACUARELA]


          Por su parte, la acuarela “La vida submarina” es mágico. Este excelente cuadro cristaliza más plenamente una “transfiguración” estética que oscila entre arte abstracto y arte figurativo. En este cuadro, el pintor plasma una posible vegetación marina sugerida con follajes negros, amarillos, grises, unos breves amarillos y rojos, con un significativo “cielo” de agua oceánica azul claro justo arriba del centro de la pintura. Esta parte luce como aguas claras de mar que contrastan con la posible y abigarrada flora y fauna de abajo, realidad coralina que seduce la mirada. Entonces, “La vida submarina” es para Sáenz un bosque sombrío, hondo, vegetación sin nombre, vegetación soñada o imaginada, hecha de puro viaje interior, intuición sin referente real. El cuadro representa, pues, el viaje del artista para escudriñar en su memoria y su fantasía “jirones” que plasman una vida honda y original tomada del “mar profundo de las aguas” de su imaginación creadora. En suma, aparecen como seductoras imágenes que atraen la mirada de los espectadores. Particularmente, es una pintura vendida a un buen precio de mil quinientos pesos.  


"VIDA SUBMARINA" [ACUARELA]


          Día de sol” es de los mejores cuadros de toda la muestra por su poder de sugerencia de un paisaje natural, a partir de la plasmación de manchas de manera espontanea. Esta acuarela también se mueve entre el arte abstracto y el arte figurativo. Ante todo, se construye a base de pintas que revelan sublimes colores y que sugieren algunas tenues figuras materiales de la realidad objetiva: Arriba, cielo azul claro y nubes, en medio del verde turquesa de la vegetación en arboledas y con unas leves manchas de amarillo oro de algunos follajes de hojas; abajo, se completa el paisaje natural con unos entrevistos suelos telúricos de textural tierra azulina y amarillita. El conjunto de imágenes sugiere un posible paisaje impresionista en miniatura, bajo la luz del sol que anuncia el título del cuadro, luz que esplende colores, bajo “el sol de la imaginación” de Sáenz. Y esos cielos texturales se cuajan en el lienzo, manchones de pura imaginación pura. Desde un punto de vista figurativo, el paisaje parece captado desde la lejanía física; desde un punto de vista abstracto, es un sueño o una idea de lo que puede ser un “día de sol”. Todas estas pintas de contornos difusos forjan finalmente imágenes muy sugerentes y sugeridas, plenas de belleza dentro de sus básicos cuerpos de color: Un “paisaje niño”. 


"DIA DE SOL" [ACUARELA]


          Finalmente, la acuarela “Vida primitiva” se inscribe en la gran calidad estética de “Vida submarina” y “Día de sol” por su acercamiento al arte figurativo.  El cuadro evoca un mundo en caos a partir de una posible y oscura realidad terrestre “primitiva” y quintaesencial. Ante todo, la pintura muestra manchas caóticas, negros, violetas, grises, blancos y azules, todos ellos colores suaves, vaporosos. Se ven primitivas hojas y amarillosos goteos: Magia pura del movimiento de la materia en la tierra. Arriba, la claridad celeste es testigo; abajo, la sombría corteza telúrica es un mundo material primigenio en movimiento, una erupción de sustancias y volúmenes y se ve como el principio del mundo, el origen de la vida en la tierra, como ese constante fluir de materia y gases bajo la acción del sol y las tormentas eléctricas hasta formar moléculas orgánicas de las que habla el científico ruso Alexander Oparin en El origen de la vida (1924). El conjunto de “vida primitiva” se proyecta como  mundo solo, básico origen de minerales y vegetales, sin humanos, bajo “el canto material” del pintor Sáenz en su acto de suprema creatividad e imaginación. De este modo, el artista construye con su intuición una imaginaria “vida primitiva” sin civilización vista desde el sueño del artista, la intuición y/o el deseo: Una tierra-lienzo en que la misma materia espontánea construye arte nuevo, un mundo que se mueve con su pura vida mineral y vegetal. Y esos goteos de oro amarillo presagian tal vez un cambio. En suma, este lienzo es una transubstanciación de la vida en la tierra bajo el arte abstracto, sugiriendo algunos referentes más propios del arte figurativo.


"VIDA PRIMITIVA" [ACUARELA]


          En resumen, las seis acuarelas analizadas reflejan audacia e intuición. Muestran una gran y fina factura artística, una armonía de colores y un dibujo tenue. Su concreción de color, volumen y dibujo son imágenes abstractas que pueden verse como verdaderas y originales “transfiguraciones” desde la intuición y/o el sueño del artista creador. Con esta alquimia de pigmentos, el pintor forma universos estéticos o microcosmos que celebran al mismo tiempo la materia pura y en bruto de una naturaleza percibida desde una visión personalísima. Son abiertas y sugestivas “Transfiguraciones” artísticas, como apunta el título de la interesante y audaz muestra pictórica de Éber Sáenz.



II LOS ACRÍLICOS: EL JUEGO DE LA ABSTRACCCIÓN MAS PURA


          Los catorce acrílicos lucen más plenamente como arte abstracto. Son invenciones que responden a la mera intuición estética y al formalismo puro de la imagen artística. Ante todo, estos cuadros lucen como exploraciones cromáticas que buscan la armonía en sí misma, despojándose de los referentes físicos de la realidad y mezclando colores brillantes u oscuros o colores muy contrastantes. Más que las líneas o volúmenes, pesan más los colores plasmados en estos lienzos. De este modo, los títulos dominantes marcan la intención artística de Sáenz: Fundar realidades abstractas en sus lienzos. Entre los catorce acrílicos, hay seis “abstractos”, cuatro “señales” y dos “paisajes”.  Primeramente, las cuatro “señales cromáticas” y la serie de seis “abstracciones” son experimentos estéticos con manchas y colores básicamente. En tanto, los “paisajes” parecen evocar realidades objetivas por el uso de este sustantivo relacionado con la naturaleza, pero en realidad son realidades puramente abstractas que revelan conceptos profundos y complejos concentrados en los adjetivos “metafísico” y “mítico”. En “Paisaje metafísico”, aparece un cielo azul al fondo del aparente espacio terrestre, el cual es invadido abruptamente por irregulares y pesados manchones cafés y rosas. Ese límpido y claro cielo parece evocar tal vez los espacios celestes de las pinturas del italiano Giorgio de Chirico.


"PAISAJE METAFISICO" [ACRILICO]


En todas estas obras de pintura acrílica, se observa al pintor como un hábil mezclador de colores. A veces, el artista arriesga a poner suaves amarillos y verdes y azules en el fondo y arriba violentas manchas negras como tachones muy irregulares que alteran la armonía original de los colores suaves, como en el caso del cuadro “Abstracción II”. Otras veces, el pintor arriesga más su arte en los aglutinantes y un tanto caóticos colores y volúmenes difusos de las dos pinturas bautizadas con el nombre de “paisaje” [metafísico y mítico]. En estas dos obras, las imágenes plasmadas son muy abiertas a la interpretación, pero emanan una cierta seducción visual. En cambio, cuando el artista plasma títulos más figurativos el cuadro adquiere más fuerza artística y se vuelve más generoso con los espectadores. 


"ABSTRACCION II" [ACRILICO]


          En particular, el acrílico “Señal amarilla” cristaliza un dominante, bello y difuso centro amarillo con un interior de líneas grises. Estas líneas dan “vida” y fuerza a la enorme mancha. En tanto,  una mancha violeta-morada es el fondo y aparecen pigmentos rojos abajo en forma de manchas caóticas. Finalmente, un breve y disruptivo tachoneo negro del pincel en la base inferior rompe la armonía cromática de las pintas anteriores. Especialmente, el sustantivo del título del cuadro implica la clara idea de signo o marca de color amarillo, el cual reluce como el color más seductor del cuadro. Finalmente, el conjunto de manchas intuitivas se vuelve muy abstracto y complejo de interpretar desde un punto de vista racional.


"SENAL AMARILLA" [ACRILICO]


          En tanto, “Abstracción I” intenta armonizar tres colores centrales, construyendo una imagen intuitiva de belleza más armónica y menos disruptiva. Primeramente, destacan un fondo intensamente morado con un manchón amarillo en el centro del cuadro, el cual muestra unos “relámpagos” de colores blancos. En especial, las líneas negras verticales arriba y unos manchones negros abajo parecen expresar la rebeldía del artista contra todo intento de “control” estético tradicional. El principal hallazgo del cuadro son los tonos de los dos colores centrales, el morado y el amarillo.


"ABSTRACCION I" [ACRILICO]


          Abstracción IV” es una composición plenamente abstracta. El pulso del pintor proyecta un titubeante y caótico diseño de sus formas artísticas. Relucen los colores alegres y dulces: Verde claro, rosa mexicano, morado oscuro y claro, amarillo crema y amarillo mostaza. Todos son vistos de manera difusa, como percibidos a través de un cristal bajo chispazos. Algunas manchas de colores se alargan verticalmente. Es un cuadro que logra el mejor balance cromático porque son colores vivos y puros y las manchas se dispersan verticalmente de arriba hacia abajo. Son, pues, manchas dulces de la imaginación, trazadas con más amor, blandura e intuición artística.


"ABSTRACCION IV" [ACRILICO]


          Mientras que “Abstracción III” despliega una mejor armonía cromática entre manchones azul rey, rojo sangre y blanco con ligeros tintes verdes y violetas, las manchas negras gruesas de “Abstracción II” son demasiado disruptivas y rebeldes y tienden a disminuir la belleza de los claros colores azul y amarillo del fondo. El primer lienzo cristaliza una mejor abstracción con una mejor intuición en la mezcla de colores y en la disposición de los volúmenes, los cuales son una belleza en sí misma.


"ABSTRACCION III" [ACRILICO]


          Por otro lado, Sáenz plasma más balance cromático y de volúmenes en dos cuadros abstractos que tienden a ser geométricos y más lógicos en sus figuras de existencia propia dentro de los lienzos. En “Abstracto café”, el básico bicromatismo del marrón claro y del amarillo domina todo el cuadro. Ambos son colores más amorosos, terrestres y texturales. Las irregulares figuras geométricas que emergen de la “tierra” café potencian la armonía cromática, como si fueran extrañas “rocas” o paisajes dentro de un escenario cubista. Por su parte, “Abstracto naranja” adquiere gran belleza por la texturalidad de las tres prominentes y anchas “franjas” horizontales. Así pues, la franja naranja [centro] y las franjas blancas [superior e inferior] son la esencia de este cuadro. En tanto, los signos blancos del centro  y los tres cuadrillos amarillos de arriba forman parte del conjunto de belleza abstracta y al mismo tiempo parecen ser grafitis o pintas en muros de calles urbanas, lo cual es un sesgo leve hacia el arte figurativo. 


"ABSTRACTO CAFE" [ACRILICO]


"ABSTRACTO NARANJA" [ACRILICO]


          En cambio, las cuatro manchas grandes de “El muro en el jardín” evocan el carácter lúdico, colorido y sugerente de la acuarela “Corazón de niño”. De este modo, el rojo, el azul, el verde y el amarillo claro son colores alegres y su disposición en el lienzo remiten a un posible muro de niño artista visto en extremo acercamiento, donde el infante aprende a plasmar pigmentos en un posible muro íntimo situado en un jardín de casa o dentro de un espacio abstracto en que el pintor adulto juega y experimenta con pigmentos. En tanto, “Personaje transfigurado” es un cuadro de formas artísticas muy caóticas e irregulares y el “rayoneo” excesivo de pigmentos hacen más confusa la obra. De este modo, la interpretación se vuelve más difícil por el título, el cual sugiere la presencia de una imagen animada, ya sea humana o animal. 


"MURO EN EL JARDIN" [ACRILICO]


"PERSONAJE TRANSFIGURADO" [ACRILICO]



          De los catorce acrílicos, dos de ellos se acercan un tanto al estilo figurativo. Esta inclinación se observa en los títulos de los mismos. De este modo, “La torre de oro” y “El estanque” son exploraciones intuitivas abstractas, pero sugieren al mismo tiempo las ideas o lugares que designan los títulos. La primera luce como una irregular “torre” amarilla al centro del cuadro, vertical, la cual está envuelta en un fondo rojo oscuro y tiene una base violeta y morada y una aureola de pintas rosas, violetas y verde aguamar. La armonía cromática es consistente en este cuadro y las manchas verticales dan fuerza expresiva al conjunto, bajo una factura artística basada en el volumen y las manchas más que en la forma. La figura central puede verse como una inacabada “torre de oro” sugerida por la fantasía y la intuición del pintor Sáenz. En tanto, “El estanque” figura como un despliegue de manchas menos geométricas y más sinuosas. Entonces, los verdes vegetales, blancos, rosas, naranjas y azules oscuros sugieren figuras orgánicas irregulares, todas ellas trazadas sobre un fondo de aparentes aguas color azul oscuro. Relucen en el cuadro todas las imágenes como un caos de formas inconcretas e inconclusas. Asimismo, estas figuras se ven como un trozo de las aguas de un estanque no existente en la realidad objetiva, sino puramente inventado, con flores acuáticas, hojas y tallos diseminados por la linfa azul, deformes por el impacto del agua. Puede ser una visión onírica entrevista y recreada por el propio artista si se toma en cuenta la postura del artista en torno al papel del “automatismo psíquico puro” en la muestra “Transfiguraciones”, según el cartel de presentación de la exhibición en el Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros”. Finalmente, la unidad cromática de esta pintura gira en torno a la unidad de agua y vegetales, bajo un trazo personalísimo, disgregante, ambiguo, que juega a ser abstracto y figurativo al mismo tiempo.


"LA TORRE DE ORO" [ACRILICO]




"EL ESTANQUE" [ACRILICO]


          En suma, el artista Éber Sáenz explora el arte abstracto en la muestra “Transfiguraciones”, arriesgando con el “descontrol controlado” de las imágenes,  explorando con la intuición estética, jugando con la materia casi en bruto de los pigmentos y trazando figuras básicas, elementales, primitivas y quintaesenciales en sus lienzos. Sus mejores hallazgos estéticos están en las seis acuarelas porque sus imágenes aparecen más reconcentradas. Se pueden ver todas ellas como paisajes naturales breves y disgregantes, como posibles naturalezas muy originales. Tal vez son sueños sobre la misma natura y se proyectan como abstracciones quintaesenciadas con el trazo primigenio del pincel y los pigmentos. Entonces, los colores, los volúmenes y las líneas cristalizan ciertas esencias humanas y telúricas, vegetales y celestes, a la manera de miniaturas orientales. Finalmente, la destreza artística de Sáenz consagra estas seis obras como entidades abstractas primordialmente.

En tanto, sus catorce acrílicos representan búsquedas más audaces con manchas o pintas de colores intensos y colores altamente contrastantes. En estas pinturas, el artista usa pocos colores y la aglutinación de los pigmentos de muchos colores produce pinturas interesantes. Sin embargo, algunas imágenes lucen un tanto más caóticas, oscuras y complejas para percibir como representaciones estéticas.

Tanto en acuarelas como en acrílicos, afloran la gran fuerza de la intuición artística de Sáenz y se cristalizan las imágenes nuevas y novedosas, complejas y abstrusas, oscuras y sugerentes, caóticas y geométricas, orgánicas y materiales. Entonces, el pintor concibe conjuntos cromáticos de gran seducción, universos en busca de significación bajo la percepción de los espectadores. Y en las acuarelas se reconcentra la gran creatividad e intuición cuando sus figuras se disgregan menos en los lienzos y se pergeña un sugerente mundo figurativo. De esta manera, las acuarelas relucen como un arte configurado con maestría técnica y “transfigurado” con la perspectiva personal del artista. Un poco más de refinamiento y ondulación de las manchas y volúmenes en futuras pinturas acrílicas podría cuajar mejores y más perdurables imágenes dentro de su exploratorio y atrevido arte abstracto. A veces, la pinta plasmada luce un tanto rebelde y violenta y muestra menos trabajo creativo. Cuando el artista se imbuya más en el ejercicio del arte abstracto, Éber Sáenz se convertirá en un pintor más completo, pues ya domina el arte figurativo con gran destreza.



III EL ARTE ABSTRACTO: “CONTROLADO DESCONTROL”


          En el cartel de presentación de la muestra “Transfiguraciones”, el propio Éber Sáenz explica las diferencias entre el arte figurativo y el arte abstracto, basándose en sus experiencias personales como artista. En primer lugar, sostiene que el arte figurativo condiciona al artista a realizar una “planeación de antemano” de la pintura. Entonces, el pintor parte de “un objeto”, de “una postura” o del “drapeado tieso o más o menos fluido” y busca prever un “efecto final”.  Particularmente, Sáenz descubre el poder del arte abstracto y se imbuye en “un viaje intuitivo, interior” cuando toma un curso de pintura con el maestro michoacano Miguel Rincón Payase. De este modo, la creación de este tipo de cuadros con escasos referentes reales se aparece al “automatismo psíquico puro” que practicaban los escritores surrealistas, según declara Sáenz. Para este artista, los elementos de creación estética son los mismos del arte figurativo. Sin embargo, la mancha, el color y la línea del arte abstracto “viven por ellos mismos” dentro de la pintura, sostiene. Finalmente, Sáenz explora un “control descontrolado” para encontrar “una expresión más directa y espontánea”, concluye este interesante pintor en su cartel de presentación.

He aquí la lista de todos los títulos de los veinte cuadros de Sáenz presentados en la Sala Aarón Piña Mora del Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros”:

          I ACUARELAS: “Corazón de niño”, “El manantial”, “Sueño en el desierto”, “Vida submarina”, “Día de sol” y “Vida primitiva”.

          II ACRÍLICOS: “Paisaje metafísico” y “Paisaje mítico”; “Abstracción I”, “Abstracción II”, “Abstracción III” y “Abstracción IV”; “Señal amarilla”, “Gran señal blanca”, “Señal azul-violeta” y “Señal purpura”; “Personaje transfigurado, “El muro en el jardín”, “La torre de oro” y “El estanque”.

En conclusión, Éber Sáenz explora con osadía el arte abstracto por medio de “transfiguraciones” pictóricas de elementos de la realidad objetiva y con referencias a aspectos culturales de la sociedad occidental. En particular, los títulos de los veinte cuadros revelan un enfoque meramente referencial y un hondo sentido poético. Particularmente, estos títulos incluyen aspectos puramente abstractos [abstracto, señal], elementos humanos [niño, sueño], referentes del paisaje natural [estanque, manantial, desierto, submarina, sol]. En la mayoría de los casos, el pintor logra sugerir con los títulos paisajes naturales, visiones interiores del ser humano, realidades puramente abstractas completas o parciales o simples elementos de color. Para ello, su aguda intuición estética propone formas artísticas en busca de significado que se completarán con la percepción personal de los espectadores.



IV BIOGRAFÍA BREVE DE ÉBER SÁENZ


Éber Sáenz Flores es pintor, grabador y dibujante fundamentalmente. Ha demostrado grandes destrezas artísticas en el arte figurativo, especialmente en la configuración de cuerpos femeninos desnudos y de otras figuras humanas y objetuales. Estudió la Licenciatura en Artes Plásticas en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua entre 1999 y 2004 y ha trabajado en el Taller Libre de pintura en la misma institución universitaria bajo la adecuada guía del maestro José Lucero (Hernández). Ha sido profesor de dibujo y pintura en la Escuela Superior de Comunicación Gráfica [ESCOGRAF]. Ha participado en diversas exposiciones individuales y colectivas en la ciudad de Chihuahua. Entre ellas, destacan “Develaciones” en el Congreso del Estado de Chihuahua [Enero-febrero 2009], “Tres siglos, tres fiestas” [Enero-julio, 2009] y “Obra Abierta” en la Quinta Gameros [junio 2002 y agosto de 2004]. Además, participó en las siguientes cuatro exposiciones individuales en la Galería del Café de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua [UACH]: 1) Dibujo con punta de plata en la muestra “El Rastro de la Plata” [abril de 2004]; 2) exposición colectiva de grabado [Febrero 2003]; 3) exhibición individual de dibujo “Sobre Papel” [marzo 2002]; 4) muestra colectiva de dibujo “S/T” [noviembre 2001] (Hernández). Finalmente, este artista fue parte de la exposición colectiva “Pastel y Acuarela” en el Museo Casa de Juárez de la ciudad de Chihuahua en mayo de 2001 (Hernández).

          El pintor Éber Sáenz expuso estos veinte cuadros de la muestra  Transfiguraciones” en la Sala Aarón Piña Mora en el Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros”, entre el 16 de marzo y el 18 de abril de 2016. Se compuso de seis acuarelas y catorce acrílicos.





Obras citadas

Hernández Molina, Martín. “Éber Sáenz Flores expone ‘Develaciones’ en el

Congreso del Estado”. TramoyamBlog. 27 enero 2009. Awesome, Inc.

“LITERATURA DE LA AMÉRICA NUESTRA” DE ÓSCAR ROBLES EN AMAZON BOOKS EDITORS

“ LITERATURA DE LA AMÉRICA NUESTRA ” DE ÓSCAR ROBLES EN AMAZON BOOKS EDITORS MURAL HIST Ó RICO DE AAR Ó N PINA MORA QUE ILUSTRA LA PORTADA D...