AVENTURA SEXUAL Y CHOQUE CULTURAL EN “TODAS LAS MUJERES SON GALGOS” DE SERGIO GALARZA
Óscar Robles
Un
hispano termina la relación amorosa con su novia de manera dramática y pierde su
ropa y sus libros en un acto de arrebato pasional. Se embarca en un viaje de
aventura en un autobús foráneo desde el estado de Alabama a la ciudad de
Chicago, Illinois. En el camino, experimenta una serie de penurias y observa
gente extraña. Parece la travesía de un pícaro moderno, sobreviviente a los
desastres sentimental y económico.
Así se
desarrolla inicialmente el cuento de Galarza. Una relación personal con una
rubia sensual y misteriosa arriba del camion foráneo lo lleva a experimentar algunas
peripecias perturbadoras. En su narración, dicho autor sudamericano usa el tono
confesional y un lenguaje sencillo y directo, puramente objetual, por medio de la
voz de un narrador protagonista, un aventurero hispano, un perdedor, pero
gozoso y resignado a su destino.
En general, las peripecias de la prolongada travesía de
sur a norte transcurren en un solo plano temporal: El presente narrativo. Es un
tiempo lineal, de aparente viaje normal en autobús. Adentro del vehículo y en
las estaciones, tal personaje describe un mundo en crisis dentro de la nación más
poderosa del planeta, lejos del famoso y codiciado “Sueño Americano”:
Inmigrantes, marginados y delincuentes, todos transitando en medio de espacios del sur de los Estados Unidos (Alabama y Georgia) y de grandes urbes (Birmingham
y Atlanta).
La trama es vista, pues, desde la perspectiva de un viajero
foráneo que enfrenta una crisis amorosa y económica. Sin embargo, se consuela más
tarde con los tocamientos corporales de la pasajera rubia llamada Tracy, quien
revela una personalidad sorprendente en el mismo asiento donde va su acompañante
latino. De esa manera, el protagonista vive una intensa, pero efímera aventura
sexual con un desenlace funesto.
Las descripciones de agentes policiacos, delincuentes
y vagabundos son grotescas: Idiota, labios gruesos, sucios y, general, expresiones de lenguaje
soez son algunos de los atributos que les endilga ese hombre latino aventurero
a todos esos personajes incidentales. En general, las andanzas de ese hispano
viajero lucen como propias de unas escenas de filme negro o policiaco por
momentos.
Los temas centrales pueden resumirse en el viaje en autobús
por los Estados Unidos y la rubia de tentación, a nivel material; en el nivel
emocional, emerge el choque cultural en una nación extranjera. La composición y
el significado del título del cuento remiten sutilmente al nombre de la famosa compañía
de autobuses “Greyhound”, el cual se traduce como el tipo de perro
conocido como “galgo”. Por asociación satírica, ese sustantivo se convierte en
adjetivo en plural y se transfiere por generalización a “todas las mujeres”,
incluida la rubia hermosa que al final ejecuta acciones sorprendentes y
desconcertantes. De esa manera, Galarza plantea que las mujeres modernas son
huidizas y conflictivas.
El peruano Sergio Galarza Puente (1976—) estudió la carrera
de derecho en la Universidad de Lima. Se dedicó al periodismo y a la edición cultural
en una revista. Publicó los cuentarios Matacabros (1996), El infierno
es un buen lugar (1997) y Todas las mujeres son galgos (1999) y la
novela Paseador de perros (2009), entre otras obras literarias.
Obras citadas
Galarza, Sergio. “Todas las mujeres son galgos”. Se
habla español. Voces latinas en USA. Ed. Edmundo Paz Soldán y Alberto
Fuguet. México: Alfaguara, 2000. 69-75.
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