miércoles, 5 de marzo de 2014

DIEZ GRANDES CASAS O EDIFICIOS DE LA CIUDAD DE CHIHUAHUA [PRIMERA PARTE]

DIEZ GRANDES CASAS O EDIFICIOS DE LA CIUDAD DE CHIHUAHUA
[PRIMERA PARTE]




ÓSCAR ROBLES



       
El centro histórico de la ciudad de Chihuahua está en proceso de remodelación con la construcción de una especie de zócalo dotado con numerosas bancas, alumbrado público y árboles y plantas para que los viandantes disfruten de su paseo. Ahora hay autobuses modernos, más vigilancia policiaca y, sobre todo, más calles para los peatones —porciones de la Victoria, la Libertad y la Tercera.
Con estas grandes ventajas para ciudadanos y turistas, es importante contemplar algunos edificios y casas de gran belleza de esa popular zona de la capital del Estado. He aquí una lista de diez grandes casas o edificios para visitar y para admirar en la ciudad de Chihuahua. Todas las construcciones destacan por su gran belleza arquitectónica y por su gran historia. Siete de estos hermosos edificios se encuentran dentro de los límites del Centro Histórico. Consulten el sitio www.e-local.gob.mx para ver atractivas fotos y tener más información sobre estos sitios históricos.

1.     LA CATEDRAL DE CHIHUAHUA  (1725-1826)



LA CATEDRAL DE LA SANTA CRUZ DE CHIHUAHUA





   Tiene estilo barroco. Es considerada como una de las grandes catedrales del Norte de México. En el sótano de este edificio, se ubica el Museo de Arte Sacro, con una importante colección de pinturas con temas cristianos de famosos artistas del siglo XVIII, tales como Miguel Cabrera, José de Alcíbar, José de Páez y Juan Rodríguez Juárez. En especial, la capilla del Cristo de Mapimí aloja un retablo barroco con pinturas de José de Páez (“Ciudad de Chihuahua”, folleto del Gobierno del Estado de Chihuahua). Se encuentra ubicada entre las calles Libertad, Victoria y Cuarta, justo enfrente de la Plaza de Armas, en el corazón del Centro Histórico.


2.     LA QUINTA GAMEROS (1910)


 Hoy es el Centro Cultural Universitario “Quinta Gameros”. Tiene estilo Art Nouveau. Fue construida por el arquitecto colombiano Julio Corredor Latorre. La construcción está envuelta en una historia de amor trágico, en medio de un turbulento episodio histórico de México. El rico minero Don Manuel Gameros ordenó la construcción de esta casa para regalársela a su prometida Elisa Müeller, con quien se casó finalmente, pero esta mujer murió cuando fue terminada la suntuosa casa y ese mismo año comenzó la Revolución Mexicana y la familia Gameros tuvo que huir de México (“Quinta Gameros”, folleto de Gobierno del Estado). En 1913, esta hermosa casa fue residencia temporal de dos generales revolucionarios: El coahuilense Venustiano Carranza y el duranguense Francisco Villa. En su interior, alberga muebles y decoración estilo Art Nouveau y colecciones permanentes de obras de arte de diversos artistas chihuahuenses. Está ubicada en la esquina del Paseo Bolívar y de la calle Cuarta, dentro de los límites del Centro Histórico.



LA QUINTA GAMEROS (HOY CENTRO CULTURAL UNIVERSITARIO "QUINTA GAMEROS")


LA QUINTA GAMEROS, DE ESTILO ART NOUVEAU




3.     PALACIO DE GOBIERNO DEL ESTADO DE CHIHUAHUA (1881-1892, 1941)


Los estilos son diversos y se usó “cantera ocre bellamente labrada” en su construcción (“Palacio de Gobierno”, folleto del Gobierno del Estado de Chihuahua). Fue diseñado por el arquitecto José Ignacio Irigoyen. La obra se inició durante el gobierno de Luis Terrazas y se inauguró durante el gobierno de Lauro Carrillo. Cuenta en su interior con los brillantes murales del pintor hidalguense Aarón Piña Mora, los cuales narran la historia del estado de Chihuahua con un vigoroso estilo y gran imaginación artística, desde 1530 a 1910, desde la Conquista y Colonización de América en el siglo XVI hasta principios del siglo XX y desde las exploraciones del español Alvar Núñez Cabeza de Vaca hasta las primeras batallas del revolucionario duranguense Pancho Villa. Además, se localizan ahí otros museos: La Galería de Armas y el museo y el Altar de la Patria, dedicados a la memoria del libertador Miguel Hidalgo, porque en ese sitio fue fusilado. Está situado en el Centro Histórico: Entre las calles Aldama y Libertad y las avenidas Vicente Guerrero y Venustiano Carranza.



PALACIO DE GOBIERNO VISTO DESDE LA PLAZA MAYOR


PALACIO DE GOBIERNO DEL ESTADO DE CHIHUAHUA (SECCION DE LA AVENIDA VENUSTIANO CARRANZA)


4.     MUSEO DE LA LEALTAD REPUBLICANA (SIGLO XIX)


Fue residencia oficial del presidente Benito Juárez (1806-1872), entre 1864 y 1866, cuando el Benemérito de las Américas se protegía del ejército europeo durante la Invasión Francesa, en medio de un gobierno republicano itinerante y en seria crisis política. Por este motivo, es conocido también con el nombre de Casa de Juárez. Tiene los muebles originales del siglo XIX, una calesa y abundante información histórica sobre ese México de la República (“Museo de la Lealtad Republicana”, folleto de Gobierno del Estado de Chihuahua). Está ubicado en el Centro Histórico: En la esquina de la Avenida Juárez y de la calle Quinta.




MUSEO DE LA LEALTAD REPUBLICANA (SIGLO XIX) O ANTIGUA CASA DEL PRESIDENTE  BENITO JUAREZ GARCIA


5.     MUSEO DE LA REVOLUCION


Fue la antigua Quinta Luz o Casa de Pancho Villa. Está situado en la calle Décima 3014, esquina con calle Méndez. El general Francisco Villa vivió ahí con su esposa Luz Corral. La esposa de Villa donó la casa a la Secretaría de la Defensa Nacional y en 1983 fue inaugurado como Museo de la Revolución (“Ciudad”). El sitio cuenta con libros, objetos, fotos, muebles, armas, vehículos, murales y documentos escritos sobre la vida de Villa y sobre la misma Revolución Mexicana.



MUSEO DE LA REVOLUCION O ANTIGUA QUINTA LUZ  O ANTIGUA CASA DE PANCHO VILLA


6.     CASA DE DON LUIS TERRAZAS  (1893)



ANTIGUA CASA DE LUIS TERRAZAS EN EL CENTRO HISTORICO




Antes fue el Centro Cultural Chihuahua y hoy es el restaurante La Casona. Es de estilo ecléctico, con una fachada principal de influencia neoclásica, según la placa colocada en el edificio por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). En esta residencia se filmaron algunas escenas del filme El principio (México, 1972) del director chihuahuense Gonzalo Martínez Ortega y con las actuaciones de la también chihuahuense Lucha Villa y de Narciso Busquets. Está ubicada en la esquina de la calle Aldama y de la Avenida Ocampo, dentro del área del Centro Histórico.


7.     TEMPLO DE SAN FRANCISCO DE ASIS  (1715)



Tiene estilo colonial y es el más antiguo de la ciudad. Adentro de este bello templo, fue sepultado el cuerpo decapitado del cura Don Miguel Hidalgo y Costilla, iniciador de la Guerra de Independencia, y los restos mortales del héroe estuvieron en ese recinto sagrado hasta 1823 (“Ciudad”). Está localizado en la esquina de las calles Libertad y 15ª, al lado este de la moderna Plaza del Ángel, dentro del Centro Histórico.




TEMPLO DE SAN FRANCISCO VISTO DESDE LA PLAZA MAYOR





TEMPLO DE SAN FRANCISCO VISTO DESDE LA CALLE LIBERTAD
































































88. TEMPLO DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS (1921-1940’s)



Es de estilo románico. Hecha de cantera, es una iglesia contemporánea. El arquitecto Friboullier y el ingeniero José Arguelles se encargaron de construir este templo (chihuahua.directiguia.com). Es una iglesia propia del siglo XX, pero con una belleza y una majestuosidad excepcionales. Sus coloridos vitrales permiten la entrada armoniosa del sol y, en consecuencia, los interiores de cantera y cristal lucen esplendorosos. Su fachada muestra un gran señorío en esa zona tan abierta y espaciosa. Se ubica entre la calle Catorce y las avenidas Veinte de Noviembre y Ocampo.




TEMPLO DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS (FACHADA CENTRAL)




INTERIOR DEL TEMPLO DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS


9.     QUINTA CAROLINA (1896)




 Está situada en la antigua Labor de Trías, donde nació el ex-gobernador Ángel Trías Álvarez, Benemérito del Estado. En esta construcción, se filmaron también algunas escenas de la película El principio de Gonzalo Martínez. Consta de una casa grande, capilla, boliche, casa del administrador, portería, cochera, establo, granero, troje, lechería, escuela, pozo y casa de peones. Se ubica en la Colonia Quinta Carolina, al norte de la ciudad.


LA "QUINTA CAROLINA" ES UNA DE LAS CASAS MAS BELLAS DE LA CIUDAD DE CHIHUAHUA


LA "QUINTA CAROLINA" (1896) DE LUIS TERRAZAS LLEVA SU NOMBRE EN HONOR DE SU ESPOSA CAROLINA CUILTY



10.     MUSEO CASA CHIHUAHUA  (1910)



Fue el antiguo Palacio Federal. Antes, esta construcción fue parte del Colegio de Loreto de la Compañía de Jesús. En el sótano se encuentra el Calabozo del cura Miguel Hidalgo y Costilla. Este museo exhibe la gran obra de importantes artistas plásticos locales, nacionales e internacionales y otro tipo de exposiciones culturales (“Casa Chihuahua”, folleto de este museo). El segundo piso exhibe la geografía, la historia, el arte y la cultura del Estado de Chihuahua, mediante abundantes fotos, esculturas, objetos originales, música, filmes y mapas. Está ubicado entre las calles Libertad y avenidas Venustiano Carranza, Vicente Guerrero y Juárez, en pleno Centro Histórico. 



MUSEO CASA CHIHUAHUA POR LA AVENIDA VENUSTIANO CARRANZA






ENTRADA PRINCIPAL DEL MUSEO CASA CHIHUAHUA (ANTIGUO PALACIO FEDERAL)

domingo, 2 de marzo de 2014

LOS VEINTISEIS GRANDES ESCRITORES DELCANON OCCIDENTAL SEGUN HAROLD BLOOM

INDIGENAS, PAISAJES, MUJERES Y "BODEGONES" EN LA PINTURA DE AARON PINA MORA

INDÍGENAS, PAISAJES, MUJERES Y BODEGONES
EN LA PINTURA DE AARÓN PIÑA MORA


 ÓSCAR ROBLES

LA MUESTRA "DEL CABALLETE DE AARON PINA MORA" CONTIENE ESTA PINTURA DE UNA HERMOSA MUJER.

El pintor hidalguense Aarón Piña Mora (1914-2009) se distingue por el torrente de imágenes humanas de la historia de Chihuahua plasmadas con brillantez en el Palacio del Gobierno del Estado de Chihuahua: Un semidesnudo conquistador español Álvar Núñez Cabeza de Vaca (¿1500-1560?) en medio de los espaciosos y hermosos llanos de Chihuahua, acompañado de sus soldados y del negro Estebanico; el busto enorme del cura Miguel Hidalgo y Costilla (1753-1811) en un primer plano, con rostro sereno y con las escopetas asesinas apuntando a su pecho desnudo; el rostro moreno del presidente Benito Juárez (1806-1872), acompañado a sus costados del presidente estadounidense Abraham Lincoln (1809-1865) y el libertador venezolano Simón Bolívar (1783-1830), y rodeado por los múltiples héroes hispanoamericanos del siglo XIX; un vigoroso y simbólico cuerpo desnudo con carrilleras en el pecho del revolucionario chihuahuense Pascual Orozco  (1882-1915), en medio del fragor de las batallas, y otras grandes figuras de la historia de Chihuahua.



ALVAR NUNEZ CABEZA DE VACA EN UN MURAL DE LPALACIO DE GOBIERNO EN CHIHUAHUA


MIGUEL HIDALGO EN EL MURAL "EL FUSILAMIENTO DE LA LUZ" DEL PALACIO DE GOBIERNO EN CHIHUAHUA




BENITO JUAREZ ACOMPANADO POR ABRAHAM LINCOLN Y SIMON BOLIVAR EN UN MURAL DEL PALACIO DE GOBIERNO EN CHIHUAHUA


EL REVOLUCIONARIO PASCUAL OROZCO EN UN MURAL DEL PALACIO DE GOBIERNO EN CHIHUAHUA


         El artista arraigado en Chihuahua sobresale por la esplendorosa y armónica utopía racial y multicultural del gran mural de La Profecía de la Raza Cósmica, basado en el libro homónimo del excelso escritor mexicano José Vasconcelos (1881-1959), creado en un muro de la Posada Tierra Blanca de la Ciudad de Chihuahua y financiado por el empresario chihuahuense Tomás Valles: En un primer plano, aparece el cuerpo desnudo y enorme del hombre que representa la fusión de las cuatro razas del mundo en el mero centro de la pared, rodeado por cuatro figuras humanas de las razas blanca, negra, roja y amarilla emanando rayos de creación casi divina; la belleza de la arquitectura azteca; la armoniosa arquitectura de las iglesias cristianas europeas y la figura central del italiano San Francisco de Asís (1182-1226); los colosales edificios estadounidenses del siglo XX; la belleza blanca de El Taj Mahal y de las iglesias budistas y otras imágenes portentosas.
         Además de muralista, Piña Mora creó numerosos cuadros de caballete y dibujos a lápiz. En el Museo Casa Chihuahua de la ciudad de Chihuahua, se exhibió una gran muestra de estas obras bajo el título de Del Caballete de Aarón Piña Mora, desde el 19 de julio al 30 de septiembre de 2013. Hubo obras con imágenes humanas (tarahumaras, mestizos y menonitas), paisajes naturales, mujeres bellísimas, bodegones clásicos, algunos cuadros de influencia fauvista y unos pocos retratos de figuras religiosas y civiles. En general, los temas de estas pinturas responden básicamente al figurativismo tradicional e incluyen la música, la mujer tarahumara, la buena mesa, los bosques, los amaneceres, los días nublados, la calma del mar, los llanos y la mujer menonita, según la placa de la presentación de la exposición en dicho museo. Asimismo, las técnicas pictóricas dominantes son el óleo, la acuarela, la pintura al temple, el pastel, el acrílico y los dibujos a lápiz. Ante todo, estas obras reciben la influencia de las corrientes artísticas del Impresionismo francés y del Fauvismo, de acuerdo a la presentación de esta muestra del artista hidalguense.

1. LOS INDÍGENAS

         En especial, destacan once cuadros en blanco y negro, trazados con lápiz, con imágenes vigorosas y realistas de diversos indígenas tarahumaras, tanto hombres como mujeres. Son imágenes que recrean algunos elementos expresionistas. El Expresionismo es una “doctrina artística que traspone la realidad según su propia sensibilidad” (“Expresionismo.” Pequeño Larousse ilustrado. 1991). Así pues, la sensibilidad de Piña Mora permite forjar un realismo fiel que algunas veces alcanza visiones muy expresionistas. Una de los cuadros, por ejemplo, describe una celebración de la Semana Santa en la Sierra Tarahumara en la cual un indígena luce como un verdadero Cristo. La factura artística de estos cuadros en blanco y negro es muy elevada: Mujeres con niños envueltos en rebozos, flautistas, grupos de tarahumaras con su tradicional vestimenta de manta, entre otras imágenes. Estos indígenas del norte de México son de algún modo clásicos y positivos paradigmas culturales de los indígenas de la Sierra Tarahumara. En particular, estos paradigmas concentran trascendentes y muy dignos papeles laborales, religiosos y familiares de estos indígenas mexicanos: El artista o el músico, el creyente cristiano o el Cristo tarahumara y, sobre todo, el paradigma quintaesencial de la fuerte y extraordinaria madre tarahumara. Estos once cuadros hechos a lápiz fueron parte original del libro Tarahumaras de Piña Mora, con un ensayo introductorio de Víctor Reyes. En general, estos rarámuris muestran rostros sufrientes, callados, graves, complejos, misteriosos, hieráticos, pero muy seductores por su realismo expresionista. En general, el trazo armonioso de los dibujos se acerca al estilo de algunos murales del mexicano José Clemente Orozco (1883-1949). Estos dibujos son más clásicos, más universales, más humanos, más trascendentes y expresivos, y a veces lucen algunos sesgos geométricos en el espacio o en la misma figura humana.
En esta misma línea regionalista e indigenista, el Museo Casa Chihuahua expuso algunos retratos de mujeres tarahumaras, hechos al óleo o al pastel. Por ejemplo, dos mujeres tarahumaras traen los clásicos vestidos de algodón teñidos con un portentoso e intenso color rosa, un color muy mexicanista. Estos cuadros son “Mujer en rosa” y “Joven tarahumara”. El color rosa impregna de belleza estos dos cuadros, enfatiza la ingenuidad, la dignidad y la delicadeza de estas mujeres indígenas y, por transferencia, las hace ver como verdaderas flores o rosas envueltas en esas telas. Junto a los dibujos a lápiz, estas imágenes de mujeres rarámuris reflejan un acendrado regionalismo y una gran dignidad artística, pues los bustos de las mujeres son armónicos y muy bellos.
         En otra sección, aparecen dos cuadros hechos a lápiz con el mismo estilo realista y expresionista de los once dibujos del libro Tarahumaras. En el cuadro “La bendición”, el realismo abre la “puerta” a una posible alegoría religiosa, a una especie de realismo mágico cristiano y a un sincretismo cultural y racial. En verdad, son imágenes prodigiosas: Una rarámuri vestida de blanco, casi fantasmal, con el vestido clásico de su raza, bendice a tres mujeres que visten rebozos negros, dentro del espacio de una iglesia y justo frente a un altar y a una cruz. A un lado, aparece un hombre con manto negro y lanza, el cual está de espaldas y parece un verdadero fantasma, pues su manto y su cuerpo dejan ver mágicamente algunas partes de la pared del recinto sagrado cristiano. Así pues, se conjugan en “La bendición” expresionismo y religiosidad, lo fantasmal y lo sagrado, con vigorosos trazos del lápiz, al mejor estilo del muralismo mexicano. La mujer de blanco luce como una sacerdotisa o una santa, papeles que regularmente son asignados a los criollos o a los mestizos mexicanos en la iconografía cristiana de Occidente. De este modo, este cuadro es poderosamente arte transgresor, social, político. El segundo cuadro es “Cinco figuras tarahumaras” y enseña figuras indígenas calladas, sufrientes y embozadas. Dentro de toda la línea indigenista de Piña Mora, el blanco y negro de los dibujos a lápiz adquiere una dimensión excelsa, poderosa, transgresora y subversiva a veces. En cambio, los colores vivaces y muy vivos y alegres de las mujeres tarahumaras en los cuadros al óleo y al pastel son hermosos y delicados y poseen una buena factura artística, pero las mujeres lucen un tanto idealizadas y hieráticas. En estas pinturas, la visión de Piña Mora es más estetizante que social o política. Sin embargo, pintar indígenas tarahumaras es en sí un acto social, cultural y político dentro de una nación con marcadas tendencias racistas y excluyentes.

2. LOS PAISAJES

Junto a los retratos de tarahumaras, resalta la calidad artística de ocho cuadros pequeños al óleo, a base de colores más planos que texturales, con paisajes marinos, medievales y pueblerinos. Su factura es muy original y se aparta un poco del estilo impresionista. Estos cuadros son los siguientes: “Marinas”, “El Castillo I”, “El Castillo II”, “Remendando las velas”, “Los techos”, “Embarcadero”, “La calle” y “Desde arriba”. Estas pinturas pequeñas muestran paisajes naturales, castillos, casas de pueblo y pescadores con sus embarcaciones y el mar. Son como estampitas con un impecable y sólido dibujo, con un colorido intenso, alegre y, por momentos, mágico. No son imágenes completamente realistas o impresionistas, sino que tienen escenas trastocadas o transformadas por los colores diferentes a los de los objetos de la realidad social. En estas pinturas, Piña Mora parece despojarse del control de la realidad exterior para plasmar su visión interiorista y un poco expresionista. Es la forma en que ve el artista al paisaje desde dentro de su imaginación y desde una perspectiva visual lejana. Hay azules intensísimos de mar, un pueblo con colorido; algunos dibujos de estilo fauvista, “juguetón” e infantil; siluetas de pescadores sin los contornos faciales de los rostros; dos castillos sobre montañas;  una barca y algunos pescadores en un primer plano. Sin embargo, estas imágenes parecen captadas desde una perspectiva más lejana, con colores inusitados, casi mágicos y con la gracia y el trazo de la técnica de la miniatura. De esta manera, el pintor hidalguense demuestra que no sólo tiene un singular talento para el mural y para el cuadro de caballete de tamaño regular, sino también para los paisajes en miniatura.
En el Museo Casa Chihuahua, se exponen también numerosos paisajes naturales, los cuales parecen también estampas en miniatura, dentro del estilo de los paisajes para almanaque. Ante todo, son llanos, árboles, cañones, lagos y mares. Todos son cuadros pequeños, al óleo. En general, estas pintura  muestran a la naturaleza con técnica impresionista, pero estos paisajes de tierra y agua no son europeos, sino lucen como más propios de Chihuahua y de México aunque no se marcan los lugares geográficos en las descripciones de los cuadros. En general, el trazo de estos paisajes naturales se aparta de los embriagantes y sensuales paisajes acuáticos y vegetales de los impresionistas franceses, pero asimila las técnicas “vaporosas” de los maestros europeos.

3. LAS MUJERES

         En muchos de sus cuadros, domina la clásica técnica “vaporosa” o “brumosa” del Impresionismo, especialmente en varios retratos de mujeres acriolladas o mestizas. Esta técnica tiende a borrar los contornos de cuerpos y de objetos, para dar la apariencia de estar bajo el impacto de una especie de “velo”. El Impresionismo es la corriente artística y literaria que busca “expresar la impresión que nos produce un objeto más que su realidad” y “reproducir las sensaciones, el color y los efectos de luz lo más fielmente posible” (“Impresionismo.” Pequeño Larousse ilustrado. 1991). Los principales pintores del Impresionismo son los franceses Eduard Manet (1832-1883), Claude Monet (1840-1926) y August Renoir (1841-1919). En los retratos de mujeres de Piña Mora, los rostros de las mujeres son rostros blanquecinos bajo la técnica “vaporosa” y los rasgos faciales son muy estetizantes e idealizados: Labios rojunos, ojos pequeños, cabelleras hermosas y narices finas. Algunas mujeres cargan libros o instrumentos musicales en las manos, portan collares brillantes y visten coquetos moños. Otras están sentadas a la mesa, frente a canastas o frutas, platos y jarros. De esta manera, la belleza femenina se engalana con el arte, la naturaleza y la cocina, para reforzar el espacio más propiamente estético y femenino. En realidad, son arquetipos de belleza y no tienen nombres específicos. Sus figuras son muy atractivas para la contemplación puramente estética. En general, casi todos los cuadros de influencia impresionista muestran un profundo sentido esteticista del mundo, una estética que tiende a captar la pureza de la belleza más delicada y refinada, sus juegos de luces, su carácter puramente sensorial, ya sean figuras humanas o paisajes naturales. Frente a este esteticismo de la belleza femenina, se impone la fuerza expresiva y expresionista de los retratos a lápiz y de las pinturas al óleo y al pastel de los indígenas tarahumaras. Sin duda, estos cuadros regionalistas e indigenistas son el trabajo más fino, puro, auténtico y original de esta gran exposición de cuadros de caballete de Piña Mora de el Museo Casa Chihuahua.


ESTE ES EL RETRATO DE UNA MUJER DE PIEL BLANCA QUE APARECE EN UN CARTEL DE LA MUESTRA DE AARON PINA MORA

LA BELLEZA DE LAS MANOS SE APRECIA EN EL MISMO RETRATO DE ARRIBA, EL CUAL ENGALANA EL CARTEL DEL MUSEO CASA CHIHUAHUA

En especial, los numerosos retratos de mujeres mestizas, acriolladas, menonitas y tarahumaras son de corte esteticista. Estos rostros femeninos son extremadamente hermosos en sus rasgos faciales y, por ello, parecen mujeres idealizadas, envueltas en un “halo” de belleza pura. Aparecen varias mujeres de rostro muy blanco que visten trajes tradicionales de menonitas, trajes folclóricos o trajes contemporáneos. A veces, aparece un trasfondo de la naturaleza para enmarcar los retratos de todas estas mujeres de diferentes etnias.

4.  LOS BODEGONES: TRADICIÓN Y REGIONALISMO

Por su parte, los bodegones muestran una perspectiva clásica, objetos tradicionales y una factura estrictamente realista. Siempre en un primer plano, aparecen los objetos propios del bodegón: Botellas de vino y frutas (melones, sandías, manzanas). A veces, aparece un elemento frutal que puede ubicarse como parte de Chihuahua: Los famosos membrillos. El “bodegón” es “una pintura o cuadro donde se representan cosas comestibles” (“Bodegón.” Pequeño Larousse ilustrado. 1991).
Dentro de esta línea de cuadros con frutas, están algunos cuadros de calabazas con un estilo refinado y detallista, casi táctil, casi textural. Estas calabazas muestran cáscaras, rayas y arrugas y aparecen con una impecable realización naturalista. Es posible que el maestro Piña Mora se haya inspirado en la famosa pintura del mexicano David Alfaro Siqueiros (1896-1974) que tiene unas calabazas como tema, la cual se encuentra dentro de la colección permanente del Museo de Arte Contemporáneo de la Ciudad de México. Sin embargo, las calabazas de Piña Mora son más pulidas en sus texturas, con pinceladas más finas que dan un efecto lustroso a las cáscaras. En cambio, las calabazas de Siqueiros son más rugosas, con las clásicas pinceladas gruesas, como si fueran “oleajes” de colores y manchas, dentro del estilo propio del muralista chihuahuense.

5.  LAS FIGURAS CRISTIANAS Y CIVILES

         Es importante destacar un cuadro a lápiz y con colores pálidos y cuatro cuadros al óleo con figuras de la sociedad mexicana y de la cultura cristiana. En primer lugar, el cuadro “San Francisco de Asís” presenta al humilde santo italiano con el rostro volteado hacia el cielo, un poco distorsionado en su postura contemplativa, con los ojos cerrados en actitud profundamente mística, vestido con el clásico habito color marrón propio de los monjes franciscanos, el fondo amarillo como si fuera un halo de santo, tres pajarillos abajo y una avecilla arriba y un poco de sangre en la mano izquierda. Todos estos elementos visuales sirven para concretar la visión clásica e histórica del santo: Humilde, místico y amante de los animales. Este cuadro prefigura la clásica imagen de San Francisco de Asís del espectacular mural La Profecía de la Raza Cósmica. En este mural, el santo italiano representa la parte esencial de la cultura europea medieval y de la cultura de la raza blanca. En suma, es una figura con trazos expresionistas que exaltan la figura religiosa del santo. Por otro lado, cuatro retratos al óleo son de corte realista, muy cercanos a las personas retratadas, forjadas con un impecable, fino y fiel trazo del pincel. Estas pinturas son los retratos de Sergio, de Jesucristo, de Juan Marshall y de Doña María de la Luz. En los cuatro casos, las imágenes de los rostros y del cuerpo ofrecen gran dignidad a los retratados.

6.  LOS CUADROS DE INFLUENCIA FAUVISTA

Sólo tres cuadros son de influencia plenamente fauvista. En especial, estas tres pinturas representan a figuras humanas ingenuas, casi primitivas, y el trazo del dibujo es más decorativo que central frente al protagonismo de los colores. Los títulos de estos cuadros son “Infantil”, “Niña paseando a sus perros” y “La abuelita leyendo”. El Fauvismo es “una escuela pictórica de la primera mitad del siglo XX” y “una reacción contra el análisis impresionista” (“Fauvismo.” Pequeño Larousse ilustrado. 1991). Así pues, el Fauvismo se caracteriza precisamente por la descomposición del poderoso Impresionismo figurativo para lograr una simplificación con imágenes que parecen más infantiles. Los franceses Henri Matase (1869-1954), André Derain (1880-1954) y Raoul Dufy (1877-1953) son sus principales representantes. En especial, Matisse “simplificó el dibujo en un sentido decorativo y exaltó el color” (Pequeño Larousse ilustrado. 1991.). También, este pintor francés usó “tonos violentos y expresivos, formas suaves y sinuosas, para crear un arte a un tiempo intelectual y sensual” (“Matisse, Henri.” Los Doce Mil Grandes. Enciclopedia Biográfica Universal. México: PROMEXA, 1982.). En suma, los tres cuadros de Piña Mora responden a la técnica fauvista.
         Como complemento a todos los cuadros de caballete, se muestran en una vitrina la portada del mencionado libro Tarahumaras de Piña Mora y una foto de 1959 que celebra la inauguración del fascinante mural El Fusilamiento de la Luz en el Palacio de Gobierno del Estado de Chihuahua. En especial, este mural es conocido a nivel nacional y forma parte de una serie de murales que narran la historia del estado de Chihuahua, desde la Exploración y la Colonización (siglo XVI) hasta la primera etapa de la Revolución Mexicana (siglo XX). El mural citado se refiere a los inicios de la Independencia de México y enseña la figura desnuda y digna del cura Hidalgo, con los fusiles apuntándole y algunas heridas de sangre en el pecho. Este mural representa simbólicamente el fusilamiento del iniciador de la Independencia de México. Como se sabe, Hidalgo fue fusilado en la ciudad de Chihuahua. Frente al mural, aparecen diversas personalidades de la política y de la cultura chihuahuense, tales como el presidente Adolfo López Mateos (1910-1969), el gobernador Teófilo Borunda (1912-2001) y el propio Piña Mora. Además de este honor, Piña Mora recibió el Premio Tomas Valles Vivar en 1989 en el área de artes plásticas. Este premio era el más importante galardón en el estado para premiar a los grandes chihuahuenses de las letras, de las ciencias y de las artes, a finales del siglo XX.


EL MAESTRO  HIDALGUENSE AARON PINA MORA EN SUS ANOS DE VEJEZ


         Los gentiles lectores pueden consultar otros datos sobre esta muestra del artista hidalguense en el siguiente sitio de Internet: www.casachihuahua.org.mx/Expos/casa_expos_realizados.php?2013
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LOS MEJORES BASQUETBOLISTAS CHIHUAHUENSES DE LA HISTORIA

LOS MEJORES BASQUEBOLISTAS CHIHUAHUENSES DE LA HISTORIA
(PRIMERA VERSION)

ÓSCAR ROBLES

El deporte esencial de los chihuahuenses es el basquetbol. En 2010, había cuarenta y nueve basquetbolistas de ambos sexos como miembros distinguidos entronizados en el Salón de la Fama del Deporte Chihuahuense, situado en el Gimnasio Universitario Manuel Bernardo Aguirre de la ciudad de Chihuahua. Así pues, el baloncesto es el deporte que tenía más miembros dentro de este prestigioso recinto del deporte del estado de Chihuahua, en ese año de 2010. En total, eran treinta y un hombres y dieciocho mujeres.  
Entre estos deportistas estelares del llamado “deporte ráfaga”, destacan los nombres de algunos jugadores de las olimpiadas, tales como Héctor Tarzán Guerrero (Londres 1948), Carlos Aguja Quintanar (Roma 1960, Tokio 1964 y México 1968) y Enrique Chiquis Grajeda (Tokio 1964 y México 1968). En la lista, aparecen también Greer Skousen, Jesús Tuto Olmos, Francisco Kiko Martínez, Josué Neri Santos, Roberto Porky Allande, Urbano Zea, Raúl Palma, Óscar Asiain, Jesús Chuy García, Jorge La Flecha Zaragoza, Fernando Tiscareño, Sergio Cherokee Holguín, Gayle Bluth, José Luis El Satanás Arroyos y otros más.
Otros dos chihuahuenses, Eduardo Lalo Nájera y Jorge Gutiérrez, ingresarán al Salón de la Fama del Deporte Chihuahuense en un futuro próximo debido a sus grandes desempeños en equipos universitarios de los Estados Unidos. En particular, Nájera tuvo una trayectoria muy destacada en diversos equipos profesionales de la poderosa Asociación Nacional de Basquetbol de los Estados Unidos (National Basketball Association o NBA). Nativo de Meoqui, Nájera es hasta 2013 el mejor basquetbolista mexicano de la historia, dentro del prestigioso torneo de la Asociación Deportiva Nacional de Universidades (National Colleges Athletic Association o NCAA) de los Estados Unidos, jugando para los Sooners de la Universidad de Oklahoma durante la década de los noventa. Además de jugar en este torneo, Eduardo Nájera es considerado todavía como el mejor basquetbolista mexicano que ha jugado en el torneo de la NBA.
Por su parte, Jorge Gutiérrez, de 25 años de edad, obtuvo las siguientes nominaciones individuales en la NCAA: Jugador del Año en la división del Pacific 12 en 2012, Mención Honorífica en 2012 dentro de la distinguida clasificación nacional de All American por parte de la Associated Press (AP) y miembro del Primer Quinteto en la división del Pacific 12 por dos años consecutivos, en 2011 y en 2012 (“Jorge Gutiérrez.” www.es.wikipedia.org).  Además, el chihuahuense promedió 14.6 puntos por juego en 2010-2011 y 13 puntos por juego en 2011-2012, jugando como guardia para los Golden Bears de la Universidad de California. Asimismo, Gutiérrez acaba de ser campeón con la Selección Mexicana en el gran torneo de la FIBA AMÉRICAS en 2013 y, en consecuencia, es muy probable que juegue en el próximo Mundial de Basquetbol, el cual tendrá lugar en España, en  2014. También, es posible que Gutiérrez juegue en un equipo de la NBA en los próximos años.
Entre las mujeres, aparecen  en el mismo Salón de la Fama del Deporte Chihuahuense los nombres de varias Adelitas de Chihuahua, tales como Cristina Hurtado (designada como All American en los Estados Unidos), Emma Almanza, Eva Fernández y otras más.  
Como se ve, la historia del baloncesto chihuahuense es muy grande y gloriosa e incluye a muchos jugadores y jugadoras de gran calidad deportiva. Todos ellos son las glorias del deporte del estado más grande de México. En especial, ¿quiénes son los selectos diez mejores basquetbolistas chihuahuenses del baloncesto varonil en toda la historia?
He aquí una posible lista de jugadores de baloncesto que han hecho gran historia con los equipos representativos de Chihuahua y de México y/o en algunos clubes y universidades del extranjero:
1. Jesús Tuto Olmos Moreno (1910-¿?). Defensa. Fue medallista de bronce con la legendaria Selección Mexicana que jugó en las Olimpiadas de Berlín 1936.


JESUS "TUTO" OLMOS (FOTO DEL SALO DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

2. Héctor Tarzán Guerrero. Jugó las Olimpiadas de Londres 1948 cuando la Selección Mexicana ocupó el cuarto lugar general.


HECTOR "TARZAN" GUERRERO (FOTO DEL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

3.  Josué Neri Santos de Leo (1916-2007), llamado “El Gigante de Ébano”. Jugó las Olimpiadas de Londres 1948 cuando la Selección Mexicana ocupó el cuarto lugar general. Ganó seis campeonatos nacionales de primera fuerza con Chihuahua. Abe Saperstein, dueño de los Harlem Globetrotters, lo consideró como uno de los cinco mejores jugadores del mundo de su tiempo, al lado del francés Marc Quiblier, el argentino Oscar Furlong, el filipino Ponciano Santos y un jugador chino (www.dribleo.com).


JOSUE "NERI" SANTOS (FOTO DEL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

4.  Carlos Mario Aguja Quintanar Rohana (1937-2010). Jugó las Olimpiadas de Roma 1960, de Tokio 1964 y de México 1968. En este último evento deportivo mundial, México ocupó el quinto lugar general bajo el mando del estadounidense Lester Laine. Quintanar también ganó la medalla de plata en los Centroamericanos de 1966 y la de plata en los Panamericanos de Winnipeg 1967. (www.veracruzsports.com). Con Manuel Raga, Arturo Guerrero, Antonio Ayala, el chihuahuense Luis Enrique Grajeda y otros jugadores mexicanos integró esa gran Selección Mexicana que fue considerada como la séptima potencia del mundo en el basquetbol, durante la década de los sesenta, por el gran entrenador Lester Laine. (www.veracruzsports.com).



CARLOS "AGUJA" QUINTANAR (FOTO DEL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

5.  Luis Enrique Chiquis Grajeda Alvarado (1937—). Jugó las Olimpiadas de Tokio 1964 y México 1968. En esta última competencia deportiva, la Selección Mexicana ocupó el quinto lugar general. También ganó la medalla de plata en los Panamericanos de Winnipeg 1967 (www.sporst-reference.com). 


LUIS ENRIQUE "CHIQUIS" GRAJEDA (FOTO DEL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

6. Raúl Palma Cano (1950—). Ganó cinco campeonatos nacionales con los invictos Dorados de la Universidad Autónoma de Chihuahua, sin perder un solo juego oficial, según declara Palma en una entrevista. Jugó con la Selección Mexicana en los mundiales de Montevideo 1967 y de San Juan 1974, y en los tres siguientes Juegos Panamericanos: En Winnipeg 1967, donde México fue medalla de plata; en Cali 1971, donde se llevó el cuarto lugar general; y en la Ciudad de México 1975, donde también los seleccionados ganaron el cuarto lugar (www.furiagris.com.mx). Con México se llevó el primer lugar del Centrobasquet de Santo Domingo en 1975, donde fue declarado el Jugador Más Valioso de dicho torneo. Por este motivo, una calle de esa gran ciudad del Caribe lleva orgullosamente el nombre de este importante jugador parralense. (www.furiagris.com.mx).


RAUL PALMA (FOTO DEL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

7. Rafael Palomar. Jugó para la Selección Mexicana en la Universiada de Moscú 1973, en las Olimpiadas de Montreal 1976 y en los Panamericanos de México 1975, de Puerto Rico 1979 y de Venezuela 1983, donde México obtuvo la medalla de bronce (www.furiagris.com.mx). En Estados Unidos, también tuvo una destacada actuación con Texas Tech University y es miembro del Salón de la Fama de El Paso, Texas (El Paso Athletic Hall of Fame), desde 2012 (www.furiagris.com.mx).


RAFAEL PALOMAR (FOTO DEL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

8. José Luis Satanás Arroyos Morales (1962—). Entre sus campeonatos individuales destacan los siguientes: Jugador Más Valioso en siete campeonatos nacionales de Primera Fuerza en México, Campeón Anotador en cinco campeonatos nacionales de México y Campeón Anotador en los Centroamericanos de México 1990 (“José Luis ‘Satanás’ Arroyos Morales”. (http://armandovirss.blogspot.mx). Con la Selección Mexicana, ganó la medalla de bronce en los Panamericanos de Caracas 1983 y la medalla de plata en los Panamericanos de La Habana 1992, y la medalla de oro en los Centroamericanos de 1990 ( “José Luis ‘Satanás’ Arroyos Morales”).


JOSE LUIS "SATANAS" ARROYOS, ARRIBA, AL CENTRO, CON EL NUMERO 13 (FOTO DEL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

9.  Eduardo Alonso  Lalo Nájera Pérez (1976—). Jugó para los Sooners de la Universidad de Oaklahoma (1997-2000) en la poderosa National Colleges Athletic Association (NCAA). Con esta universidad, logró las siguientes importantes distinciones: Mejor Quinteto Freshman (1997), Segundo Quinteto del Big Twelve (1999), Mejor Quinteto del Big Twelve (2000), Mejor Quinteto Defensivo del Big Twelve (2000), Chip Hilton Player of the Year Award (2000) y Tercer Equipo All-American (2000) (“Eduardo Nájera”. www.es.wikipedia.org). Como jugador profesional, jugó para los siguientes equipos de la National Basketball Association (NBA): Dallas Mavericks (2001-2004, 2010), Golden State Warriors (2004-2005), Denver Nuggets (2005-2008), New Jersey Nets (2008-2010) y Charlotte Bobcats (2010-2012). Obtuvo el Chopper Travaglini Award (2006) en el basquetbol de la NBA, por tener una gran personalidad dentro y fuera de la cancha. Con la Selección Mexicana ocupó el cuarto lugar en los Juegos Mundiales Universitarios de 1999 (“Eduardo Nájera”. www.es.wikipedia.org). Tal vez Eduardo Nájera y el guanajuatense Arturo El Mano Santa Guerrero sean los dos mejores jugadores en toda la historia del basquetbol mexicano, con dos trayectorias deportivas diferentes.


EDUARDO "LALO" NAJERA (FOTO DEL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CHIHUAHUENSE)

10.  Héctor Virito Hernández (1985—). Jugó con los Bulldogs de la Universidad Estatal de Fresno, California (2004-2008), con los Halcones de Jalapa y con otros clubes mexicanos. Con la Selección Mexicana, ganó los dos siguientes trofeos: La medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011; y la calificación al Mundial de Basquetbol de España 2014 por primera vez desde 1972, al ganar el primer lugar general dentro del poderoso torneo de la FIBA AMÉRICAS 2013.
Seguramente habrá otras opiniones muy interesantes en torno a esta lista y a varios basquetbolistas chihuahuenses que también merecen estar entre los Diez Mejores de Todos los Tiempos en el estado más grande de la República Mexicana. Desafortunadamente, no hay grabaciones visuales y suficientes documentos escritos confiables sobre las actuaciones de muchos basquetbolistas chihuahuenses de la primera mitad del siglo XX, así que es difícil hacer juicios más completos.
En 2010, Enrique Garay, cronista deportivo de Televisión Azteca, declaró en su visita personal al Gimnasio Universitario Manuel Bernardo Aguirre que “la historia del basquetbol mexicano comienza y termina en Chihuahua”. Esta positiva y laudatoria expresión  de Garay fue una clara referencia a la gran calidad de los basquetbolistas chihuahuenses en torneos nacionales e internacionales en toda la historia del siglo XX y del siglo XXI. También, fue una referencia directa y particular al destacado papel del equipo universitario chihuahuense en la primera década del siglo XXI por haber obtenido varios campeonatos nacionales. Con la presencia del prestigioso cronista de Televisión Azteca, los Dorados de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) ganaron precisamente el Campeonato Nacional Universitario en 2010, dentro del competido torneo de los Ocho Grandes. La UACH batió en la final al Instituto Tecnológico de Monterrey (ITESM), campus Monterrey, en un dramático partido que se fue a tiempo extra.
En ese torneo de los Ocho Grandes de 2010, recibieron la emotiva ovación y los sentidos aplausos del público asistente muchas de las glorias del basquetbol varonil de Chihuahua, tales como El Pistolas Meneses, Raúl Palma, Rafael Palomar, Chuy García, Arturo Montes, Tino Chávez, Satanás Arroyos y otros más.
El destacado papel de Héctor Hernández y Jorge Gutiérrez con la Selección Mexicana en el reciente FIBA AMÉRICAS 2013 es un testimonio más de la calidad de los basquetbolistas chihuahuenses, una calidad que viene desde la obtención de la medalla de bronce en Berlín 1936 con Olmos, Martínez y Skousen hasta el presente año.
En suma, Chihuahua es, sin duda, el estado más “basquetbolero” de México, un país compuesto por más de 116 millones de habitantes. Pero la historia del basquetbol mexicano continua forjándose en Chihuahua en los cientos de canchas y gimnasios que cubren el estado, con numerosos niños y jóvenes que practican este emocionante deporte.

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